No tengas miedo
-Ah... Ángel es que estoy... con Berta, la vecina del segundo y ella me esta ayudando.-
-Ah, bueno pues pasatelo bien, ¿Mañana quedamos?-
-Sí, claro, por la tarde a tomar unas cañas ¿Te parece bien?-
-Si es contigo todo me parece bien.-
-Te abro o ¿Tienes llave?-
-Abreme por favor que hace un poco de frío y tengo las llaves en la mochila.-
Le abrí.
-Gracias guapa, mañana nos vemos.-
-Sí, hasta mañana Ángel.-
Volví al salón y me senté otra vez con Lucas.
-Era mi vecino que se le olvidó la llave, hace frio y no le voy a hacer esperar el pobre.- Nos reimos.
-¡Que guapa vas hoy!-
-Anda no me digas mentiras, voy con ropa de andar por casa, no estoy guapa.-
-Si que lo estas Patricia.-
-Si tu lo dices... por cierto ¿Tú donde vives?-
-Unas calles más abajo.-
-¡Qué wuay!-
-Patricia, me gustaria conocerte más, me pareces una chica buena, guapa, inteligente...-Yo le interrumpí.
-Lucas, no sé si es lo que yo estoy pesando pero yo ahora mismo no quiero tener pareja.-
-¿Por qué?-
-Haber Lucas no te conozco y nada más conocerte ¿me dices esto?-
-Lo siento Patricia es que soy muy lanzado.-
-Sé nota.- Le sonreí.
-Tienes una sonrisa preciosa.-
-Y tú unos ojos muy bonitos.- ¿Le había dicho un piropo a Lucas? La cerveza me esta sentando muy mal.
-Gracias, cambiando de tema ¿Cómo te va con el trabajo nuevo?-
-Muy bien, es un poco cansado pero bueno.- Le dije, después de la repuesta hubo un silencio un poco incómodo.
-Patricia, tenemos que quedar más amenudo, me encanta estar contigo.-
-Pues sí, contigo me lo paso bastante bien.-
-Oh! Por una vez estas de acuerdo conmigo.- Nos reimos.
-Anda, bobo que no soy tan mala.- Me reí y le di un abrazo.
Nos acabamos las cervezas y después de estas otras, así hasta que ibamos un poco borrachos, sabiamos lo que haciamos pero nos reiamos por cualquier palabra.
-¡Lucas! ¡Voy a hacer unos mojitos!- Le dije partiendome de risa.
-Me apunto.- Dijo levantando la mano.
-Voy a hacerlos quedate aquí.-
-Va... vale guapa.- Me dijo con cierta dificultad.
Tardé bastante rato, ya que me tambaleaba mareada y no recordaba donde estan las cosas. Cuando ya los tuve listo fui al salón lentamente para que no se derramara y lo conseguí, no cayó ni una gota, los dejé encima de la mesa.
-Este es el tuyo.- Le dije señalandoselo.
-¿No... no le habrás metido cosas raras?- Me dijo entre risas.
-Sí, le he echado tu cerebro.- Él me miró se rio y se hizo el muerto, la verdad es que me lo estaba pasando genial, Lucas era un chico muy gracioso.
-¡Lucas! ¡No te mueras!- Le dije finjiendo que estaba muerto.
-Tranquila... tranquila, estoy vivito y coleando.- Nos reimos y probamos el mojito.
-Joer Patricia, esta buenísimo.-
-Muchas gracias Lucas.-
-¿Te he dicho que hoy estás preciosa?-
-Ummm... no sé pero creo que sí.- Me reí
-Es que no puedo resistir a decirtelo.- Me estaba poniendo nerviosa, miré los vasos y los vi vacios.
-Bueno voy a poner los vasos en la cocina.- Me levante, Lucas se levantó y me tocó un hombro yo me giré y me encontré a unos centímetros de su boca, él sonrío de una manera que me hizo sonreir, seguiamos a unos mínimos centímetros, él se acercó a mi, pero yo me giré y seguí mi camino hacia la cocina, al volver me lo encontré en la misma posición esperando a el beso supongo.
-Lucas sientate.- Le dije, Lucas se sentó y yo a su lado.
A Lucas se le iba la cabeza hacia atras, estaba totalmente dormido y a mi se me cerraban los ojos a pesar de que eran las diez de la noche, al final nos quedamos dormidos, y no sé como pero acabé durmiendo encima de Lucas con mi cabeza en su pecho y él abrazandome.
oooohh! que monos!
ResponderEliminarlos nombres también!! Y no sé porque pero me imagino a la Conde...
xD