viernes, 9 de diciembre de 2011

3- No iba a venir...

Este contenido es ficción, no es real!!


No tengas miedo





Cuando llegué a casa la casa estaba totalmente desordenada, una silla por aquí, unos tornillos por allá, la casa no podía estar así cuando venga Ángel, así que me puse a recoger un poco, así tendriamos más tiempo para hablar y tomarnos algo.


A las cinco me senté a esperar a Ángel, para distraerme un poco encendí la tele, encontré un programa muy interesante y de humor, estube viendolo un buen rato, miré el reloj y vi que eran las seis, no iba a venir...
Me levanté del sofá cabizbaja, cuando vi un papel, lo cogí y miré que ponía, era el número de Lucas, y ¿Qué tal si lo llamaba? Me daba un poco de verguenza, me lo pensé y decidí que lo iba a llamar.
-¿Si?-
-¿Lucas?-
-Sí, ¿quien es?-
-Soy Patricia, me preguntaba... ¿Qué... si quieres venir a tomar algo a mi casa?
-¿Bromeas? Me encantaría, ¿Cuando?- Me dijo, por la voz suponía que estaba ilucionado.
-Ahora, ¿Te acuerdas de mi edificio?-
-Ah... sí.-
-Pues yo vivo en el 3º B, pues te estaré esperado, un beso guapo.-
-A... adios.-
No sé por qué hacía aquello, ¿Por qué llamaba a un desconocido y le invitaba a mi casa? A lo mejor es porque la noche anterior me dio la sensación de que era un chico agradable.


Pasaron 20 minutos y todavía no había venido, me tumbé en el sofá eché la cabeza hacia atras, me relaje y justo cuando estaba con la mente en blanco y totalmente relajada sonó el timbre, esquibé todas las cajas, hasta llegar a el timbre.
-¿Si?-
-Soy Lucas.-
Abrí y lo esperé apoyada en el marco de la puerta, lo miré de arriba a bajo, ese día llevaba una camisa ajustada que le marcaba los músculos, tambien unos vaqueros rotos y unas all star, me quedé embobada mirando sus ojos verdes, en los que no me había fijado, y era extraño porque es lo que más resalta en él, me dio bastante verguenza ya que yo iba con ropa de andar por casa.
-Hola, Patricia.-
-Pasa, no te quedes ahí.-
Me aparté un poco para dejarle entrar y le seguí hasta el salón, las cosas estaban deztrozadas.
-Lo siento por el desorden, es lo que tienen las mudanzas, sientate, que voy a por unas cervezas.-
-Vale.-
Cogí dos cervezas y las lleve hasta el salón, me senté a su lado.
-Gracias.-
-De nada, ¿Qué tal tu vida?- Le pregunté con una de mis mejores sonrisas.
-Pues igual que ayer... ¡Bueno! igual no, me he enamorado.-
-Ayyyy!! que el pequeño Lucas está enamorado.- Le cogí los mofletes y se los pellizqué, imitando a la típica ancianita que cuando te ve te pelliza los mofletes.
-¡Para! Que te pareces a mi abuela.- Nos reimos.
En ese momento llamaron al timbre, me levanté del sofá.
-Disculpa.-
Fuí a ver quien era.
-¿Sí?-
-Patricia soy Ángel... Lo siento por llegar tarde.- 
¿Ángel? ¿Qué hacía? Si le digo que estoy con un chico a lo mejor se enfada y si  sube verá a Lucas aquí.

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