jueves, 15 de diciembre de 2011

5- Un parque muy bonito

Este contenido es ficción, no es real!!


No tengas miedo



Me desperté a las siete de la mañana, noté una mano por mi cintura, giré la cara y vi que era Lucas me asusté un poco, porque no me acordaba de nada, le quité lentamente la mano para que no se despertará y me levanté sin hacer ruido. Me dolía un montón el cuello, fuí a la cocina y al cerrar dió un portazo y Lucas se despertó, se levantó y me fué a buscar.
Vi a Lucas llegar como un zombi.
-Ah! me duele un montón la cabeza.- Se quejó Lucas.
-¡Anda! Si fueron unas cervezas y un mojito.- Le dije sonriendo.
-Pero el alcohol me sienta fatal... bueno Patri yo me voy a casa.-
-¿No te quedas a desayunar?-
-No, tengo que cambiarme de ropa y después a... a ir a comer a casa de mis padres...-
-Vale, pues adios.-
Lucas me dio un gran abrazo, al separarnos  se quedó embobado mirandome a los ojos.
-¡Ey! Lucas vuelve.- Le sonreí.
-¿Eh? Pues eso que ya quedaremos.-
-Sí, te llamo por la tarde y te digo si mañana puedo salir contigo.- ¿Salir contigo? eso sonaba a cita.
-Sí, pues hasta mañana guapísima.- Me guiñó un ojo.
Cogí a Lucas de el brazo.
-Lucas, se te olvida el beso.- Le puse mi mejilla y el me besó.
-Adios Patri.- Tras decir esto se fue.


Ese día me di cuenta que los ojos de Lucas tenian un brillo especial. 
Desayuné y como era domingo no tenía que trabajar, mi trabajo era bastante bueno libraba los sábados y domingos.


Al terminar de desayunar recogí todo y me acoste en el sofá a ver un rato la tele. Pasaron las horas y me aburría muchísimo, decidí cojer el ordenador para escuchar música, encedí el ordenador y puse la música al tope, después de unos minutos con la música altísima, sonó el timbre y fui a abrir.
-Coño Patricia, ¿Que fiesta te tienes montada?- Me dijo Ángel.
-Nada, solo unos borrachos.-Nos reimos. 
-¡Anda!- Ángel me acarició la mejilla.
-Ángel, ¿A qué hora quedamos?-
-Te recogo a las 8, te voy a llevar a un lugar especial.-
-Ángel sabes que no me gustan las sorpresas.-
-Pues como no te guste esta... ¡Te mato!- Nos reimos.
-Pues hasta después que tendrás a tu novia en casa y te estará echando de menos.- Le dije con la voz un poco apagada.
-Eh... sí en casa... Hasta después.-
-Adios y baja esa música, que los vecinos tienen malas pulgas.- Me dijo cuando ya estaba de espaldas.
Cerré la puerta y me apoye en ella, suspiré y fui a bajar la música.


Fui a la cocina y me preparé una ensalada, a pesar de que Ángel me hubiera dicho que me iba a dar una sorpresa, me encontraba sola en aquel piso, mi sueño era independizarme pero estar sola en aquel piso sin saber que hacer, entre semana aún que me distria con el trabajo.
Harta ya de estar en ese sofá aburrida, me cambié y salí a dar un paseo, de esos que no vas a ningún lado en concreto. 


Anduve durante una hora y me paré en el banco de un parque, el parque era muy pequeño, había muchos árboles, un riachuelo, por donde yo estaba se escuchaba el dulce sonido de el agua, de los pajaros cantando y el movimiento constante de los árboles, en aquel parque solo estaba yo, no habia niños, ni parejitas. Allí se respiraba mucha tranquilidad.
Me pasé más de media hora pensando. Oí unas campanas, ya era la hora de irse.

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