Este contenido es ficción, no es real!!
No tengas miedo
Estube un largo rato pensando en lo que me había dicho Lucas, pero no le di importancia, después decidí ir a dar un paseo no muy largo, sabia que tenia que guardar reposo pero no podía estar todo el día allí encerrada.
Iba despacio intentando no cojear mucho, me paré en un quiosco y empecé a mirar las revistas, me quedé petrificada al ver una revista del corazón con portada a Lucas y a mi, menos mal que no se me veia la cara, abrí la revista y el quiosquero me llamó la atención, así que compré la revista y fui a casa, por el camino iba distraida, era verdad lo que Lucas me habia dicho, en una ocasión casi me atropella un coche.
Llegué a casa, me senté en el sofá y empecé a leer lo que ponía, leí absurdeses como que Lucas tenía nuevo pivón y que yo me llamaba "anónima" o "la rubia". Me quedé anonadada, decian tales mentiras que maldecía el haber tenido esa cita con Lucas.
Después de haber leído todas esas mentiras, llamé a Lucas.
-¡Lucas!-
-¿Eh? ¿Patricia?-
-Sí, ¿Puedes venir a mi casa?-
-¿Eh? Sí.-
-Pues ven cuanto antes.-
-Pero ¿Para qué?-
-Tú ven.-
Le colgué sin esperar ni su respuesta, sabia que vendría , y no me equivocaba, a los 10 minutos de la llamada, ya sonaba el telefonillo, con ese espantoso "meeeeeeeeeec" que me habia levantado muchas veces un sábado temprano.
Me levanté y fui a abrir, después le abrí la puerta y me apoyé en el marco, lo vi llegar, y no sé porque pero sentí que tenia que tenerlo cerca de mi así que le dí un gran abrazo y dos besos.
-¿Y este recibimiento?-
-Pasa.-
Entramos y como siempre nos sentamos en el sofá.
-Pues cuentame Patri, ¿Por qué hace una hora me mandas a la mierda y ahora me das este recibimiento?-
-Vale, empiezo, haber fui a dar un paseo y me paré en un quiosco y vi esto.- Cogí la revista y se la dí.
-No, no, no, no, no, no, no...- Repetía una y otra vez.
-Sí, ahora te creo.-
-Joder, no tú no, ahora te van a atosigar con preguntas, con fotos.-
-Dicen que soy tu nuevo pivón.- Yo me reí, él dejó la revista en la mesa y me miró a los ojos serio.
-¿Y por qué no lo eres?- Me dijo en un susurro muy cerca de mi boca.
-¿Eh?- Le dije desconcertada.
-Que sí ¿Por qué no eres mi pivón?- Se acercó a mi, yo en ningún momento me eché hacia atras, es más yo tambien me acercaba a él, se acercó a mi, nuestros labios se rozaron y jugaron a ser ventosas, al separarnos nos miramos a los ojos y sonreimos.
-¿A qué te a sabido?- Me pregunto con su sonrisa perfecta.
-A poco.- Me avalancé a sus labios a los que con un simple beso me habia vuelto adicta.
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Le toqué, abrió y me miró de arriba abajo.
-Hola, guapa, ¿Qué pasa?-
-Ángel necesito que me hagas un favor.-
-¿El qué?- Me dijo frunciendo el entrecejo.
- Me podrías llevar al hospital, me he torcido un tobillo y no puedo conducir.-
-Eso ni se pregunta, entra que me voy a cambiar.- Ángel vió que entré a pata coja.
-Espera Patricia que te ayudo.- Me agarró de la cintura y yo le puse la mano en el hombro, le notaba cerca de mi, era una sesaión muy extraña, mi corazón se aceleraba y sonreia apesar de ser un día de mierda. Ángel me ayudó a sentarme en el sofá.
-Espera aquí que voy a cambiarme.-
-Vale, y gracias Ángel.-
-No hay que darlas.-
Ángel se cambió bastante rápido, me ayudó a levantarme y como mismo me ayudó al entrar me ayudó para ir al coche.
Ya en el coche, Ángel no decia nada y yo estaba pensativa.
-Ángel muchas gracias.-
-No hace falta, por una amiga hago lo que sea.-
-Sinceramente no sé por qué haces esto, por qué te comportas así de bien conmigo.-
-Porque... te... eres una buena persona, ademas tú tambien harias lo mismo por mi.-
-Ya...-
No hablamos en todo el camino yo apoyé la cabeza en el cristal y cerré los ojos. Noté que el coche se paró abrí los ojos y abrí la puerta, inteté salir pero no pude, Ángel vió que no podia salir y me ayudó. Entramos en el hospital y nos sentamos a esperar.
Media hora más tarde entró el chico que iba antes que yo, mientras esperaba que el chico saliera, mi movil empezó a sonar, lo cogí sin ni si quiera mirar quien era.
-¿Si?- Pregunté.
-Hola Patricia, soy Lucas.-
-Sí, dime.- Tras decir esto de fondo se escuchó "Patricia Conde Galindo pase a consulta".
-Lucas adios te llamo después.-
-Patricia ¿Te pasa algo?-
-No, nada.-
-Patricia ¿Donde estas?-
-Adios Lucas.- Le dije, nada más decir esto le colgé.
Entré a la consulta con Ángel.
Estuvimos un rato en la consulta y la conclusión es que tenia un esguinse y que me iba a poner una venda. Tambien me dijo que necesitaba reposo así que no podría ir a trabajar en dos semanas.
El médico me dió la baja y salimos, me dijo que no necesitaba muletas, así que salí de la consulta cojeando un poco, Ángel me llevó al trabajo para presentar la baja.
Aparcamos delante de el edificio y subimos, Ángel me acompañó hasta mi puerta.
-Bueno pues adios.- Le dije.
-Patricia, si necesitas algo me tienes aquí.- Me dijo señalando su puerta.
-Muchas gracias Ángel.- Le di dos besos y abrí la puerta.
Entré con dificultad, dejé las llaves y fui al salón agarrandome por las paredes, me senté en el sofá y puse la pierna en la mesa. Estube en aquel sofá 15 minutos, me iba a levantar a comer algo cuando derepente sonó el telefonillo fuí a la pata coja ya que así iba más rápido.
-¿Si?- Pregunté ilusionada.
-Patricia soy Lucas me gustaría hablar contigo.- Le abrí con mala gana y tambien le abrí la puerta, después me apoyé en el marco de la puerta y esperé a que viniera.
Oí unos pasos y miré a las escaleras, y allí estaba él, le miré mejor y me di cuenta que tenia un poco de barba, los hombre con un poco de barba me encantan.
-Hola.- Le dije.
-Hola, ¿Puedo pasar?-
-Sí.- Pasó, me cogí de la puerta y la cerré después fui a la pata coja al salón, Lucas me vio y se extraño.
-¿Te pasa algo?-
-No, es que me encanta ir a la pata coja por casa.-
-Vale... solo te pregunto.-
-Lo siento...-
-¿Y qué te pasa?-
-Hoy me he hecho un esguince.-
-Ah... y por eso hoy oí lo de entrar en la consulta.-
-Sí, y bueno ¿A que venias?-
-A pedirte perdón...-
-No, Lucas no te puedo perdonar si no sé la razón.- Le interrumpí.
-Haber... yo soy actor.-
-Sí.-
-Pero cuando me preguntastes donde trabajo te mentí, soy un actor famoso.-
-Ya claro.- Le dije con ironia
-Enserio, el otro día cuando me ibas a besar...-
-¿Yo? ¿A besarte?- Le interrumpí.
-Bueno pues cuando te cogí del brazo era porque habia unos paparazzi, y no quería que te metieran en el mundo de el corazón, quiero que seas una chica normal, no una chica a la cual siguen todos los paparazzi atosigandola cada vez que sale de su casa.-
-Y ¿Esto me lo tengo que creer?-
-Que si joder, que trabajo en La Sexta, intentamos que la gente se de cuenta que la prensa del corazón es una mierda y claro ellos después nos persiguen y empiezan a decir noticias falsas nuestras.-
-Lucas que no, que soy rubia pero no tonta.-
-Patricia nadie te a tomado por tonta solo te digo que me creas.-
-No puedo Lucas, creo que ya puedes irte.-
Lucas me miró y me puso su mano en mi rodilla.
-Patricia... por favor.-
-No... no puedo.-
-Ya... lo descrubirás... Me voy.- Me dio dos besos se levantó y se fué.
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Le dí alcancé una calle más abajo. Mientras iba tras Lucas sentí un flash miré a mi alrededor pero ninguna persona tenia una cámara.
-Lucas...- Le dije cuando le cogí del brazo para que no siguiera caminando.
-Patricia, sueltamé, me voy a casa.-
-Lucas... lo siento ¿Vale?- Le dije. Lucas miró a su izquierda y me cogió del brazo hasta llevarme detrás de un árbol.
-¡Ah! ¿Pero tu estas tonto?- Me miré el brazo y lo tenía rojo.
-Lo siento... pero...-
-¡¿Pero qué?! ¿Nos iban a atacar los extraterrestres?- Le dije con ironía.
-¡No grites!-
-Lucas me quieres decir ¿Por qué cojones me agarras del brazo y me dices que no grite?-
-Patricia... es que si te lo digo... te irás y no volveras.-
-Lucas... me estás dando miedo, ¿Acaso eres... no sé un ladrón o algo parecido?- Le pregunté con bastanté preocupación. ¿Con quien estaba realmente? ¿En qué lio te has metido Patricia? me preguntaba a mi misma.
-No, no es nada de eso.-
-¿Entonces?-
-Patricia otro día te lo contaré... yo me voy...- Se dió media vuelta, veía como se alejaba, y en ese momento me di cuenta que le echaba de menos, que Lucas me gustaba, aunque no me había dicho por qué me llevó detrás de aquel árbol no me importaba.
No quería que se fuera de mi lado, si no le sentía cerca de mi me sentía muy sola.
Tras dudarlo unos segundos volví a ir tras él.
-Lucas... espera, no te vayas...- Le agarré del brazo.
-Patricia aquí no...-
-Lucas, no quiero que te vayas, cuando tú ta vas... me siento vacia, como si me faltara algo.- Me acerqué a Lucas.
-Patricia...- Tras Lucas decir esto me lancé hacia sus labios, a sus perfectos labios, tan apetecibles y carnosos. Pero tan solo besé al aire, Lucas se echó hacia atras, dejando mis labios entre abiertos besando al aire.
-Patricia te he dicho que aquí no...- Yo le miré algo molesta.
-Me voy, cuando quieras decirme que coño te pasa me llamas ¿Vale?-
-Lo siento.- Cuando Lucas me dijo esto me di media vuelta y me fuí a casa.
Ya en casa, me puse el pijama y a dormir. No quería pensar en Lucas ni Ángel. ¿Una casualidad? Que los dos hombres que me gustan me enfade con ellos, estaban los dos muy raros, y sí definitivamente Lucas me gustaba, se habia ganado mi corazón pero... ahora se comporta raro, y por otro lado esta Ángel, pero tiene novia y el otro día dejó bien claro que preferia irse con su novia antes que conmigo y es lógico.
Me desperté, aquella mañana me sentia negativa, como si la suerte aquel día no estubiera de mi parte, y creo que tenía razón, porque abrí un ojo y me di cuenta que tan solo faltaban 10 minutos para estar en el trabajo, mis ojos se abrieron con rapidez y miraron el reloj para ver si era verdad, sí tan solo faltaban 10 minutos corrí a poner las tostadas y el café mientras busqué la ropa y me duché, cuando salí de la ducha me di cuenta que había labado las toallas y no había ninguna así que fui a buscar una a mi cuarto, iba mojada de la cabeza a los pies, fui corriendo y cuando estaba por el pasillo el pie resbaló y me torcí el tobillo, caí al instante en el suelo, -¡Joder!- grite desaogandome.
Me intenté levantar pero el tobillo me dolia mucho, me apoyé con una pierna y me impulsé con las manos así conseguí levantarme he ir a la pata coja a la habitación a por una toalla a secarme, me apoyé con la pierna mala y di un gritó de dolor.
¿Y el trabajo? no podía ir así, tenia que ir al médico pero no podía conducir, y el hospital estaba bastante lejos.
Pensé unos minutos y Ángel vino a mi mente, aunque estaba enfadada con él por otro lado le entendía su novia le necesitaba y tenia que ir, así que me vestí como pude, cogí las llaves y el movil y fui hasta la pata coja a casa de Ángel.
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Me levanté, le duché, me vestí y me fuí a trabajar.
Eran las dos de la tarde y todavía faltaba una hora para terminar de trabajar, cuando vi entrar a Lucas, una sonrisa se dibujó en mi cara.
-Pero, ¿Qué hace un chico tan guapo, solo?- Le pregunté.
-¿Y una chica que vale para modelo detras de una barra, sirviendo cañas?-
-Pues ya ves tú ganandose la vida una.- Miré a Lucas con una amplia sonrisa.
-Anda Patri dejame una caña.- Sus ojos verdes se clavaron en los mios.
-Eh... sí.- Es mirada me ponía muy nerviosa y sentía el impulso de abalanzarme y besarlo.
Le dejé la caña y seguí atendiendo a los clientes lo más rápido posible para poder hablar con Lucas, terminé de atender a todos y me fui donde estaba Lucas, cuando miré no lo vi, en la barra un euro por la caña y ni rastro de Lucas. Me quedé triste ¿Por qué se habia ido?
No entendía nada, así que limpié un poco las mesas de la terraza y seguí trabajando la hora que me quedaba. A la hora cogí mis cosas y me fui a casa, tenia ganas de tirarme en el sofá.
Llegué y dejé el bolso encima de la mesa, me senté en el sofá, me quité los zapatos y me acosté, allí estube 15 minutos me levanté sin ganas me duché, me cambié y volví a caer en el sofá.
Eran las cinco y cuarto y yo estaba media dormida, cuando empezó a sonar aquella sintonía que tanto me gustaba y que la tenía como tono de llamada, me levanté cogí el movil y descolgué.
-¿Si?-
-Patricia soy Lucas, ¿Quieres ir a tomar algo?-
-¿Ahora?-
-Sí.-
-Vale ¿En donde?-
-En media hora en el bar de debajo de tu casa. Un beso guapa.- Tras decir esto me colgó.
Tardé un rato en buscar la ropa, pero me decidí por unos vaqueros, una camisa muy mona, una chaqueta y unas all star en negras. Me vestí, y bajé al bar.
Vi a Lucas en la terraza, sonreí y fui hasta él y me senté enfrente de él.
-Hola.- Le dije.
-Que guapa vas hoy.-
-Lucas ¿Son cosas mias o para ti siempre voy guapa?-
-No, no son cosas tuyas, es que siempre lo estas.-
-¡Anda! Lucas ¿Pedimos algo?-
-Sí ¿Qué quieres? Que voy a pedir dentro.-
-No, voy yo.-
-Pues una cerveza.-
-Vale, voy dentro.- Me levanté y entré en el bar. Esperé un rato para que me atendieran, mientras esperaba miraba a Lucas, lo vi un poco tenso, sabia que le pasaba algo.
Pedí y volvi a la mesa.
Me senté, miré a Lucas y le agarré la mano.
-Lucas, ¿Qué te pasa?- Le pregunté.
-Eh... nada.-
-Lucas... por favor, que no soy tonta, me lo puedes contar soy tu amiga.-
-No... no Patricia, esto nunca lo entenderias.-
-Que sí bobo.-
-No, lo siento pero ya lo sabrás dentro de poco... estoy seguro...-
-Bueno, si tu lo dices, ¿Qué tal la comida con tus padres?-
-¿Eh? ¿Qué comida?-
-Ayer no desayunaste conmigo porque ibas a cambiarte porque tenias que ir a con tus padres.-
-A sí, es que... como voy tantas veces, que se me va la olla.- Nos reimos.
-Lucas ¿Por qué esta mañana te has ido sin despedirte de mi?-
-¿Te has molestado?-
-Un poco...-
-Lo siento, es que... era un descanso de el trabajo.-
-Vale.- Le dije poco convencida.
Hubo un silencio incómodo.
-Patricia... ¿Quieres... cenar mañana conmigo?- Me dijo muy tímido.
-No sé Lucas.-
-Pero ¿Por qué?-
-Lucas no lo sé, no sé si tengo tanta confianza contigo.-
-Patricia me invitas a tu casa, te invito yo a una cena ¿Y me dices qué no?-
-Lucas...-
-No Patricia... me voy.- Tras decir esto se levantó y se fué, yo dejé 5 euros encima de la mesa y fui tras de él.
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Ya en casa busqué la ropa que me iba a poner me duché, me vestí y después me maquillé un poco más de lo normal, quedaban 15 minutos para que Ángel me recogiera, me senté en el sofá y encendí la televisión, viendo el telediario, y nunca mejor dicho porque lo que es escucharlo... estaba concentrada en que me tendría Ángel preparado y en que ojalá no fuera algo elegante, ya que yo iba con unos vaqueros cortos, unos Converse rosas y mi camiseta favorita.
Ángel tocó el timbre justo a las 8 en punto. Le fui a abrir.
-Hola, ¿Nos vamos?- Me dijo con su típica sonrisa, yo no estaba muy animada pero le sonreí y asentí.
Bajamos y subimos a su coche.
-¿Y como esta la vecina más guapa del mundo?-
-Bien...-
-¡Uy! eso no ha sonado muy bien, ¿Qué te pasa, guapa?- Ángel dejó de mirar a la carretera unos segundos para mirarme después siguió atento a la carretera.
-¿A mi? no me pasa nada ¿Qué me va a pasar?- Le dije nerviosa.
-¡Va! Patricia dime que te pasa.-
-Que no me pasa nada.-
Ángel no queria seguir preguntandome así que decidió callarse.
El silencio inundó el coche. Hasta que Ángel sacó un tema de conversación.
-Y bueno Patri ¿Qué te pareció Berta?-
-¿Berta?- Le dije confusa. -Ah... Berta, sí, una chica majísima.- Mierda casi la cago ¿Cómo es posible que no me acordara de que "supuestamente quedé con ella" anoche?
-Sí... es una tia muy maja y graciosa.-
-Ángel ¿Falta mucho?-
-Tranquila, ya falta menos.-
Apoyé la cabeza en el cristal, cerré los ojos y el viaje se me paso más rápido.
Estaba media dormida y ni me enteré que Ángel ya había parado, me desperté notado las manos de Ángel poniendome una venda.
-¡Ángel!-
-Shhhh, no entiendes que entonces no es una sorpresa.-
Ángel se bajó del coche y abrió la puerta del copiloto y me ayudó a salir del coche. Salimos del coche, el aire era fresco, incluso notaba un poco de frío, olía a... árboles, a... naturaleza, oía como crujian las hojas secas, Ángel iba detras y agarrandome por la cintura llevandome a Dios sabe donde... Ángel me paró.
-¿Estas preparada?-
-Anda, Ángel conmigo no te hagas el interesante, que sé que estamos en un bosque.-
Ángel no me contestó, solo se limitó a quitarme la venda, pestañeé unas cuantas veces, me quedé sorprendida, no era un simple bosque, todo era sombra menos en el centro donde único daban los últimos rayos del sol del día, allí habia un picnic como el de las películas.
-¡Oh! Por favor, sientese princesa.- Ángel exentendió su mano y me senté.
-Muchas gracias caballero.- Nos reimos y Ángel se sentó enfrente de mi.
-Patricia... esto no sé como decirlo... haber... empiezo.- Hizo una pausa y cuando iba a empezar a hablar le sonó el movil.
-Un momento.- Ángel lo cogió.
-¿Sí?-
-¿Tú? ¿Qué coño quieres?-
-¿Cómo? ¿Ahora? Lo siento pero no.- Ángel cada vez elevaba más el tono de voz.
-¡Joder que no puedo!-
Ángel suspiró.
-Ya voy, y que sepas que esta no...- La persona con la que estaba hablando no le dejó terminar.
-Patricia, lo... lo siento pero me temo que nos tenemos que ir.- Me dijo cabizbajo.
-Pero ¿Por qué?-
-Patricia no lo hago por gusto creeme, es una historia muy larga.-
-¡Y yo tengo mucho tiempo!-
-Pero yo ahora mismo no, por favor Patricia.-
-Vamos...- Me levanté y fuimos hasta el coche, Ángel arrancó.
No nos dirijimos la palabra en todo el camino.
Al llegar a casa queria salir ya de ese coche.
-Bueno Ángel hasta pronto.- Tras decir eso me iba a ir, pero Ángel me paró.
-Patricia, por favor entiendeme esto no es porque yo quiera.-
-Ángel, ya dejemos el tema, adios y hasta otro día.-
-Adios Patricia...- Y cerré la puerta pero Ángel siguió terminó diciendo.- Adios...-
Subí a casa enfadada dejé que la puerta se cerrara sola pero vino una corriente de aire y dió un portazo.
-¡Joder! que susto.-
Me cambié y empecé a recoger un poco, a pesar de lo que acababa de pasar estaba mejor que por la mañana.
Después de un rato recogiendo, ahora sí que parecía una casa, por fin todo recogido. Estaba muerta, así que me tomé un vaso de leche y me fuí a dormir.
Nada más acostarme entré en un profundo sueño del que no me desvelé hasta las siete de la mañana.
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Me desperté a las siete de la mañana, noté una mano por mi cintura, giré la cara y vi que era Lucas me asusté un poco, porque no me acordaba de nada, le quité lentamente la mano para que no se despertará y me levanté sin hacer ruido. Me dolía un montón el cuello, fuí a la cocina y al cerrar dió un portazo y Lucas se despertó, se levantó y me fué a buscar.
Vi a Lucas llegar como un zombi.
-Ah! me duele un montón la cabeza.- Se quejó Lucas.
-¡Anda! Si fueron unas cervezas y un mojito.- Le dije sonriendo.
-Pero el alcohol me sienta fatal... bueno Patri yo me voy a casa.-
-¿No te quedas a desayunar?-
-No, tengo que cambiarme de ropa y después a... a ir a comer a casa de mis padres...-
-Vale, pues adios.-
Lucas me dio un gran abrazo, al separarnos se quedó embobado mirandome a los ojos.
-¡Ey! Lucas vuelve.- Le sonreí.
-¿Eh? Pues eso que ya quedaremos.-
-Sí, te llamo por la tarde y te digo si mañana puedo salir contigo.- ¿Salir contigo? eso sonaba a cita.
-Sí, pues hasta mañana guapísima.- Me guiñó un ojo.
Cogí a Lucas de el brazo.
-Lucas, se te olvida el beso.- Le puse mi mejilla y el me besó.
-Adios Patri.- Tras decir esto se fue.
Ese día me di cuenta que los ojos de Lucas tenian un brillo especial.
Desayuné y como era domingo no tenía que trabajar, mi trabajo era bastante bueno libraba los sábados y domingos.
Al terminar de desayunar recogí todo y me acoste en el sofá a ver un rato la tele. Pasaron las horas y me aburría muchísimo, decidí cojer el ordenador para escuchar música, encedí el ordenador y puse la música al tope, después de unos minutos con la música altísima, sonó el timbre y fui a abrir.
-Coño Patricia, ¿Que fiesta te tienes montada?- Me dijo Ángel.
-Nada, solo unos borrachos.-Nos reimos.
-¡Anda!- Ángel me acarició la mejilla.
-Ángel, ¿A qué hora quedamos?-
-Te recogo a las 8, te voy a llevar a un lugar especial.-
-Ángel sabes que no me gustan las sorpresas.-
-Pues como no te guste esta... ¡Te mato!- Nos reimos.
-Pues hasta después que tendrás a tu novia en casa y te estará echando de menos.- Le dije con la voz un poco apagada.
-Eh... sí en casa... Hasta después.-
-Adios y baja esa música, que los vecinos tienen malas pulgas.- Me dijo cuando ya estaba de espaldas.
Cerré la puerta y me apoye en ella, suspiré y fui a bajar la música.
Fui a la cocina y me preparé una ensalada, a pesar de que Ángel me hubiera dicho que me iba a dar una sorpresa, me encontraba sola en aquel piso, mi sueño era independizarme pero estar sola en aquel piso sin saber que hacer, entre semana aún que me distria con el trabajo.
Harta ya de estar en ese sofá aburrida, me cambié y salí a dar un paseo, de esos que no vas a ningún lado en concreto.
Anduve durante una hora y me paré en el banco de un parque, el parque era muy pequeño, había muchos árboles, un riachuelo, por donde yo estaba se escuchaba el dulce sonido de el agua, de los pajaros cantando y el movimiento constante de los árboles, en aquel parque solo estaba yo, no habia niños, ni parejitas. Allí se respiraba mucha tranquilidad.
Me pasé más de media hora pensando. Oí unas campanas, ya era la hora de irse.
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-Ah... Ángel es que estoy... con Berta, la vecina del segundo y ella me esta ayudando.-
-Ah, bueno pues pasatelo bien, ¿Mañana quedamos?-
-Sí, claro, por la tarde a tomar unas cañas ¿Te parece bien?-
-Si es contigo todo me parece bien.-
-Te abro o ¿Tienes llave?-
-Abreme por favor que hace un poco de frío y tengo las llaves en la mochila.-
Le abrí.
-Gracias guapa, mañana nos vemos.-
-Sí, hasta mañana Ángel.-
Volví al salón y me senté otra vez con Lucas.
-Era mi vecino que se le olvidó la llave, hace frio y no le voy a hacer esperar el pobre.- Nos reimos.
-¡Que guapa vas hoy!-
-Anda no me digas mentiras, voy con ropa de andar por casa, no estoy guapa.-
-Si que lo estas Patricia.-
-Si tu lo dices... por cierto ¿Tú donde vives?-
-Unas calles más abajo.-
-¡Qué wuay!-
-Patricia, me gustaria conocerte más, me pareces una chica buena, guapa, inteligente...-Yo le interrumpí.
-Lucas, no sé si es lo que yo estoy pesando pero yo ahora mismo no quiero tener pareja.-
-¿Por qué?-
-Haber Lucas no te conozco y nada más conocerte ¿me dices esto?-
-Lo siento Patricia es que soy muy lanzado.-
-Sé nota.- Le sonreí.
-Tienes una sonrisa preciosa.-
-Y tú unos ojos muy bonitos.- ¿Le había dicho un piropo a Lucas? La cerveza me esta sentando muy mal.
-Gracias, cambiando de tema ¿Cómo te va con el trabajo nuevo?-
-Muy bien, es un poco cansado pero bueno.- Le dije, después de la repuesta hubo un silencio un poco incómodo.
-Patricia, tenemos que quedar más amenudo, me encanta estar contigo.-
-Pues sí, contigo me lo paso bastante bien.-
-Oh! Por una vez estas de acuerdo conmigo.- Nos reimos.
-Anda, bobo que no soy tan mala.- Me reí y le di un abrazo.
Nos acabamos las cervezas y después de estas otras, así hasta que ibamos un poco borrachos, sabiamos lo que haciamos pero nos reiamos por cualquier palabra.
-¡Lucas! ¡Voy a hacer unos mojitos!- Le dije partiendome de risa.
-Me apunto.- Dijo levantando la mano.
-Voy a hacerlos quedate aquí.-
-Va... vale guapa.- Me dijo con cierta dificultad.
Tardé bastante rato, ya que me tambaleaba mareada y no recordaba donde estan las cosas. Cuando ya los tuve listo fui al salón lentamente para que no se derramara y lo conseguí, no cayó ni una gota, los dejé encima de la mesa.
-Este es el tuyo.- Le dije señalandoselo.
-¿No... no le habrás metido cosas raras?- Me dijo entre risas.
-Sí, le he echado tu cerebro.- Él me miró se rio y se hizo el muerto, la verdad es que me lo estaba pasando genial, Lucas era un chico muy gracioso.
-¡Lucas! ¡No te mueras!- Le dije finjiendo que estaba muerto.
-Tranquila... tranquila, estoy vivito y coleando.- Nos reimos y probamos el mojito.
-Joer Patricia, esta buenísimo.-
-Muchas gracias Lucas.-
-¿Te he dicho que hoy estás preciosa?-
-Ummm... no sé pero creo que sí.- Me reí
-Es que no puedo resistir a decirtelo.- Me estaba poniendo nerviosa, miré los vasos y los vi vacios.
-Bueno voy a poner los vasos en la cocina.- Me levante, Lucas se levantó y me tocó un hombro yo me giré y me encontré a unos centímetros de su boca, él sonrío de una manera que me hizo sonreir, seguiamos a unos mínimos centímetros, él se acercó a mi, pero yo me giré y seguí mi camino hacia la cocina, al volver me lo encontré en la misma posición esperando a el beso supongo.
-Lucas sientate.- Le dije, Lucas se sentó y yo a su lado.
A Lucas se le iba la cabeza hacia atras, estaba totalmente dormido y a mi se me cerraban los ojos a pesar de que eran las diez de la noche, al final nos quedamos dormidos, y no sé como pero acabé durmiendo encima de Lucas con mi cabeza en su pecho y él abrazandome.
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Cuando llegué a casa la casa estaba totalmente desordenada, una silla por aquí, unos tornillos por allá, la casa no podía estar así cuando venga Ángel, así que me puse a recoger un poco, así tendriamos más tiempo para hablar y tomarnos algo.
A las cinco me senté a esperar a Ángel, para distraerme un poco encendí la tele, encontré un programa muy interesante y de humor, estube viendolo un buen rato, miré el reloj y vi que eran las seis, no iba a venir...
Me levanté del sofá cabizbaja, cuando vi un papel, lo cogí y miré que ponía, era el número de Lucas, y ¿Qué tal si lo llamaba? Me daba un poco de verguenza, me lo pensé y decidí que lo iba a llamar.
-¿Si?-
-¿Lucas?-
-Sí, ¿quien es?-
-Soy Patricia, me preguntaba... ¿Qué... si quieres venir a tomar algo a mi casa?
-¿Bromeas? Me encantaría, ¿Cuando?- Me dijo, por la voz suponía que estaba ilucionado.
-Ahora, ¿Te acuerdas de mi edificio?-
-Ah... sí.-
-Pues yo vivo en el 3º B, pues te estaré esperado, un beso guapo.-
-A... adios.-
No sé por qué hacía aquello, ¿Por qué llamaba a un desconocido y le invitaba a mi casa? A lo mejor es porque la noche anterior me dio la sensación de que era un chico agradable.
Pasaron 20 minutos y todavía no había venido, me tumbé en el sofá eché la cabeza hacia atras, me relaje y justo cuando estaba con la mente en blanco y totalmente relajada sonó el timbre, esquibé todas las cajas, hasta llegar a el timbre.
-¿Si?-
-Soy Lucas.-
Abrí y lo esperé apoyada en el marco de la puerta, lo miré de arriba a bajo, ese día llevaba una camisa ajustada que le marcaba los músculos, tambien unos vaqueros rotos y unas all star, me quedé embobada mirando sus ojos verdes, en los que no me había fijado, y era extraño porque es lo que más resalta en él, me dio bastante verguenza ya que yo iba con ropa de andar por casa.
-Hola, Patricia.-
-Pasa, no te quedes ahí.-
Me aparté un poco para dejarle entrar y le seguí hasta el salón, las cosas estaban deztrozadas.
-Lo siento por el desorden, es lo que tienen las mudanzas, sientate, que voy a por unas cervezas.-
-Vale.-
Cogí dos cervezas y las lleve hasta el salón, me senté a su lado.
-Gracias.-
-De nada, ¿Qué tal tu vida?- Le pregunté con una de mis mejores sonrisas.
-Pues igual que ayer... ¡Bueno! igual no, me he enamorado.-
-Ayyyy!! que el pequeño Lucas está enamorado.- Le cogí los mofletes y se los pellizqué, imitando a la típica ancianita que cuando te ve te pelliza los mofletes.
-¡Para! Que te pareces a mi abuela.- Nos reimos.
En ese momento llamaron al timbre, me levanté del sofá.
-Disculpa.-
Fuí a ver quien era.
-¿Sí?-
-Patricia soy Ángel... Lo siento por llegar tarde.-
¿Ángel? ¿Qué hacía? Si le digo que estoy con un chico a lo mejor se enfada y si sube verá a Lucas aquí.
Este contenido es ficción, no es real!!
No tengas miedo
Me cambié y ya en pijama me fuí a la cama allí me encontré sola, necesitaba la compañía de alguien, pensé en llamar a Berta mi mejor amiga pero era muy tarde y seguramente se enfade, abracé a la almoada imaginando que era Ángel pero otro rostro vino a mi mente, era Lucas, no quería pensar más en él pero no me lo podía quitar de la cabeza.
A la mañana siguiente me desperté bastante tarde ya que era sábado, me levanté, me lavé la cara para despertarme un poco y encedí el movil, para mi sorpresa habían 2 llamadas perdidas de Ángel, me aclare un poco la voz y lo llame.
-Ángel... esto... ¿me llamaste por la mañana?- Me ponia muy nerviosa cuando hablaba con Ángel.
- Sí, era para ver si querías salir a tomar algo.-
-¿Has desayunado?-
- No.-
-¿Qué tal si desayunamos juntos.- Le pregunté.
- Me encantaría, en el bar de debajo de casa, en media hora.-
- ¡Vale!-
Ángel era mi vecino, viviamos en frente, no nos conociamos bastante, ya que yo había llegado hace una semanas.
Corrí a cambiarme ¿en media hora preparada? eso para mí es imposible, pero ese día fue diferente, no sé como lo hice pero en media hora estube lista, bajé a la cafetería y allí vi a Ángel en una mesa bastante apartada mirando la carta.
-Hola.- Le guiñé un ojo y me senté.
-Hola preciosa.- Bajé la cabeza para que no se me notara que estaba roja.
-Gracias.-
-De nada, y bueno ¿Cómo esta mi chica preferida?-
-Bi... bien.- Ángel me estaba poniendo muy nerviosa con esos piropos.
-No tengo mucho tiempo, es que después he quedado con mi novia.- En ese momentó borré mi sonrisa, había dicho "mi novia" y no se estaba refiriendo a mi, Ángel no se enrrollaba con cualquiera, o al menos eso me parecía a mi, así que seguramente esta relación iba para largo, y los tenia que ver todos los días juntos, pensaba que tenía el camino libre, pero claro Ángel es el chico perfecto y desde que estubiera libre se lanzarían a por él.
-Ah...- Bajé la cabeza, pero Ángel hizo que le mirara.
-¿Te pasa algo Patricia?-
-No... es solo que no sabía que tenías novia, y ahora seguramente saldrás menos conmigo, o incluso no saldrás ya que estarás todo el día con ella.- Le mentí.
-Eh! Patricia, que yo no soy ese tipo de personas, que yo voy a salir contigo, ¿Por qué no vamos a poder salir?-
-No se Ángel.-
-Va! Patricia que yo te quiero mucho.- Sonreí, y me dio un gran abrazó, yo me quedé embobada con una sonrisa en la boca, la pena es que ese "te quiero mucho" es de dos amigos que se quieren mucho, no de novios...
-Bueno pues a lo mejor tienes razón...- Le dije intentando sonreir.
-¿A lo mejor? Yo siempre tengo razón. Rubia, ¿Que te pasa? Te veo rara.-
-¿A mi? a mi nada... ah... pero a una amiga sí.- Iba a hacer la típica historia de "la amiga" para decirle en la situción que estoy.
-¿Bueno y que le pasa a tu amiga?-
-Bueno...- Estaba un poco nerviosa ya que le iba a contar lo que sentía a Ángel.-Pues esta amiga de la que te hablo, está mal porque el chico que le gusta tiene novia y esas cosas, entonces no sabe que hace, ¿Intenta ligar con el chico? o ¿Intenta olvidarse de él?-
-Pues no sé Patricia, pero mi opinión es que lo intente olvidar, porque el chico tiene pareja y eso...- Ángel se puso bastante serio, tanto que me estaba poniendo nerviosa.
-Bueno pues ya veré como ayudarla, muchas gracias por todos tus consejos.-
-Faltaría más hermosa- Sonreí al oir aquello me acababa de llamar hermosa.
-Gra...gracias.- Le dije roja como un tomate.
-Y bueno ¿Qué tal va la mudanza?-
-Bien, se han perdido algunas cosillas pero va muy bien, ahora solo me faltan algunas cosas que tampoco me interesan mucho.-
-Patricia, si quieres te puedo ayudar a colocar las cosas ¿Qué me dices?-
-Eh... pues si quieres.-
-Pues perfecto, ¿Cuando te voy a ayudar?-
-Después de que vengas con tu novia ¿Te parece bien?- No sé ni como dije lo de "tu novia"...
-Vale, sobre las cinco estaré en tu casa y así nos conocemos un poco más que aún no te conozco muy bien.-
-Sí...-
Ángel miró la hora.
-Mierda! Llego tarde! Venga, hasta las cinco.- Me dio dos besos y se fue a por el coche.
Y allí me quedé yo con una cara de tonta enamorada mirando como salia de aquel bar.
A los cinco minutos me fui, ya que no hacia nada allí.
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No tengas miedo
Corría como alma que lleva el diablo ya que llovia con muchísima fuerza, encontré un pequeño portal y allí me resguardé hasta que parara de llover, era un callejón sin salida, la verdad no sé por qué me había metido allí y... ¿si venia alguien y me robaba? y ¿si me amenazaban con una navaja? justo cuando iba a irme de aquel sitio, vi la sombra de un hombre, me tapé la boca con las manos para no gritar e intenté no hacer ruido, el chico corría intentando buscar un sitio donde no mojarse, vió el portal donde yo estaba pero no me vio a mi, ya que estaba en una esquina intentando que no me viera, el chico se refugió bajo aquel portal, miró a su lado y me vió allí asustada sin mover ni un músculo.
-Te juro que no tengo nada de valor, si quieres te doy el movil y la cartera.- Le dije casi gritando.
Él me miró y se rió.
-Tranquila señorita no le voy a robar.- Me dijo sonriendo.
En ese momento me relaje.
-Lo siento es que como vino tan derrepente... y no sé.- esta vez lo observe y el chico era bastante mono.
-Perdoneme, no me he presentado, mi nombre es Lucas.-
-Mi... mi nombre es Patricia.- Le dije yo un poco nerviosa.
-Lo siento si le he asustado.-
Yo me quedé un rato mirandole, el chico era alto, tenia los ojos verdes, un hermoso cabello castaño, una voz grave y parecía estar bastante fuerte.
-No importa.-
El chico me miró cogió un papel, apunto algo y me lo dió, yo lo miré.
-¿Es tu número?
-Sí, por si algun día de lluvia estas en un callejón y quieres que alguien te asuste.- Nos reimos.
-Pues cuando vuelva a llover te llamaré.-
-¿Eres de por aquí?- Me preguntó.
-No... bueno me acabo de mudar.-
-¿De donde eres?- Me pregunto, cada vez estaba más nerviosa.
-Pues... soy de Valladolid, ¿Y tú?-
-Soy de aquí, de Madrid.-
Nos quedamos un rato en silencio mirando a la pared que habia frente a nosotros.
-Patricia... si quiere podemos ir a tomar algo a un bar que hay por aquí cerca.- Me preguntó Lucas con un poco de verguenza.
-Vale.- le dije tras pensarmelo unos segundos.
Este me expendió su mano, yo puse la mía encima de la de él y él la cogió suavemente. Empezó a correr un poco y yo lo seguia, nos paramos en el primer bar que vió y entramos.
-Y bueno, te llamas Patricia y eres de Valladolid.-
-Y tu te llamas Lucas y eres de Madrid.-
-¿Y cuantos años tiene la mujer tan bella que tengo delante de mí?- En ese momento intente no mirar a la cara a Lucas ya que sabía que estaba más roja que un tomate
-Pues... tengo 20 años, ¿Y tú?-
-Yo tengo 24, te veo nerviosa.-
-No... no lo estoy.-
-Sí que lo estas.- me dijo muy decidido.
-Es que te acabo de conocer.-
-Tranquila no te voy a hacer absolutamente nada.- Me acarició la cara.
-¿En que trabajas?- Le dije, cada vez me interesaba más aquel chico.
-Pues soy actor ¿Y tú?-
-¿Enserio? Yo soy camarera, vine a Madrid porque me han dado trabajo por aquí cerca.-
-Nunca se me a dado bien hablar con una chica, pero contigo es diferente.-
-Gra... gracias.- Bajé la cabeza pensando que ojalá no me hubiera puesto roja.
Vimos un camarero pasar y Lucas le llamó.
-¿Qué va a tomar la señorita? Me preguntó el camarero.
-Eh... una coca cola.-
-¿Y el señor?- le preguntó el camarero a Lucas.
-Pues me dejas lo mismo que a la señorita.- Dejó de mirar al camarero y me miró sonriente.
Él camarero se fué y volvió al rato. Empezamos a beber el refresco, nadie hablaba y el silencio era cada vez más incómodo.
-Esto... ee... ¿Tienes... novio?- Al oir esto le miré con los ojos como platos, me había preguntado si tenia novio.
-No, no.- Al oir esto él sonrió.
-Yo no tengo novia.-
-¿Y en donde trabajas?- le pregunté.
Y apartir de esa pregunta estuvimos hablando una hora, a la hora miramos por la cristalera y vimos que ya era de noche, Lucas se levanto y me tendió la mano y yo se la cogí. Salimos del bar.
-Bueno yo me voy a casa.- Le dije
-Te acompaño.-
-No hace falta Lucas.-
-Es que como ya es de noche.-
-Bueno pues vamos.-
Yo indicaba por donde ir y Lucas me acompañaba, hablabamos para conocernos más aunque yo creia que en el bar ya nos lo habíamos contado todo. Al llegar al portal Lucas se quedó mirandome y cada vez se iba acercando más y más estabamos tan cerca pero yo me eché hacia atras, Lucas miró al suelo y se encogió de hombros, yo le cogí la cara para que me mirara.
-Lucas, casi no te conozco, no soy de esas que se enrollan con él primer chico que pasa.-
-Lo... lo siento.-
-Tranquilo.-
Le dí dos besos.
-Buenas noches y... ya nos veremos.-
-Buenas noches Patricia, que duermas bien.-
Subí las escaleras bastante rápido, no me podía creer lo que me había pasado, conocer ese chico me había encantado, pero yo ya estaba enamorada de otro chico y este chico era guapo, inteligente, gracioso, tierno... Es que estan... estan Ángel es Ángel, un chico guapo, atento y sobre todo que me hace reir.