Este contenido es ficción, no es real!!
No tengas miedo
Salimos y cogimos el ascensor. El hotel estaba desierto no había nadie, y sí, era un hotel pequeño pero tampoco para estar así de desierto.
Entramos en el restaurante y no había nadie unas 20 mesas vacias. Aquel restaurante para nosotros solos.
Nos sentamos en la mesa más apartada que había aunque resultó inutil ya que no había nadie en el restaurante.
-¿Lo has hecho tú?- Le pregunté, mientras él miraba la carta.
-¿El qué? Mi culpa no es que no haya nadie.-
-Así, que sí, lo has hecho tú.- Le sonreí.
-Se puede decir que... sí.-
-¿Cómo puedes ser tan perfecto?-
-No lo soy.-
-Sí que lo eres... ¿Por qué yo?-
-¿Cómo?-
-¿Qué por qué yo...? no sé, eres famoso... puedes estar con alguien famoso, no con una camarera.-
-No eres una simple camarera, eres especial.-
-Eso se lo dirás a todas.-
-Te aseguro que no.-
Le iba a responder pero me interrumpió un camarero. Le dijimos lo que queriamos y se fue.
Silencio, miradas, sonrisas. Me apartaba el flequillo cada dos por tres, siempre lo hacía cuando estaba nerviosa.
-¿Por qué haces todo esto?- Le dije.
-Porque te quiero.-
Volvió el camarero con la comida y empezamos a comer en silencio sonriendo de vez en cuando.
- Mañana nos vamos.- Le dije.
-No quiero irme...-
-Ni yo...-
-Pero volveremos, eso seguro.-
Terminamos de comer y volvimos a la habitación.
-Ahora sí que puedes dormir.-
-Menos mal estoy muerta.-
-Esto... Patri... ¿te apetecería ir el lunes conmigo a Globomedia?-
-Me encantaría.-
Nos acostamos a dormir juntos, abrazados. De vez en cuando abría los ojos y me quedaba embobada mirandole.
A la mañana siguiente no hicimos mucho fuimos a la playa, luego fuimos al hotel recogimos y nos fuimos.
-¿Vamos a mi casa?- Le propuse.
-Vale...-
-Lucas... ¿Qué tal si pasamos la noche juntos?-
Él me sonrío. -Me encantaría.-
-¿Nos quedamos en mi casa?-
-Mejor en la mía y así mañana vamos a Globomedia.-
-Vale, pues vamos a mi casa cojo un poco de ropa y nos vamos.-
Llegamos a mi casa Lucas me espero debajo en el portal ya que no iba a tardar mucho.
Cuando tuve todo en la bolsa, salí, cogí el ascensor y cuando el ascensor se abrió, vi a una chica besando a Lucas, no pude decir nada, las palabras no me salían. Le miré con asco, salí del ascensor y subí las escaleras corriendo.
-¡Patricia espera!- Dijo saliendo tras mí.
-¿Pero a donde vas?- Le dijo la chica con la que estaba.
Yo subí cogí las llaves y abrí los más rápido posible. Pero él fue muy rápido y consiguió entrar, aunque yo intenté hacer fuerza y cerrar la puerta no lo conseguí.
-Fuera de mí casa.-
-Patricia escuchame, estaba en el portal y se avalanzó sobre mí... coger que no me lo esperaba.-
-Largate.-
-Patricia, por favor.-
-Fuera.-
-Te quiero.- Dijo antes de dirigirse hacia la puerta.
Cuando oí la puerta cerrarse empecé a llorar no podía parar.
Tras varias horas llorando, decidí, que no podía estar todo el día en aquella casa encerrada, esa noche saldría.
Me duché, me cambié, me maquillé y me peine.
Y fui a una discoteca que había cerca. Lo primero que hice nada más entrar fue pedirme una copa. Allí había mucha gente, de mi edad más o menos.
Empecé a beber y beber.
Y... me desperté, estaba en una casa que me resultaba familiar pero no recordaba de quien era. Me dolía la cabeza, me retumbaba.
Escuché a alguien caminar. Me levanté y fui siguiendo los pasos.
Normal que esa casa me resultara familiar... era la casa de Ángel, pero... ¿Qué hacía en la casa de Ángel? y lo más desconcertante ¿Qué hacía en la cama de Ángel?
-A... Ángel ¿Qué hago aquí?-
Ángel se giró y me sonrió. -Una larga historia...-
-Tengo mucho tiempo.-
-Pues sientate.- Nos sentamos. -Bueno estabas bebiendo.- Prosiguió él. -Y justo era la discoteca donde yo trabajo, entonces te vi apoyada en la barra, a punto de caerte, corrí para ayudarte, te dije que te fueras a casa y me dijistes que querias fiestas y te pusistes a bailar, te cogí porque casi de caes, no te podía dejar así además había un tío muy baboso detrás tuya toda la noche entonces decidí ir a llevarte a casa...-
-¿Pero tu trabajo?- Le interrumpí.
-Me han despedido.-
-Ángel... es todo por mi culpa... seré gilipollas, Ángel te juro que te voy a buscar un trabajo. Muchas gracias por traerme.-
-No importa Patricia, siempre me los puedes recompensar invitandome a comer.-
Le sonreí. -Eso esta hecho ¿hoy?-
-Perfecto.-
-Ángel que muchísimas gracias de verdad.-
Le di un abrazo.
-Yo me voy, te toco a las 2 y te llevo a un restaurante.- Le dije antes de irme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario