lunes, 23 de enero de 2012

14- Juramelo

Este contenido es ficción, no es real!!


No tengas miedo



-Patricia, escúchame, yo no puedo darte la respuesta, a la pregunta me has hecho, si yo te doy la respuesta alo mejor algún día te arrepentirás, lo que sí te voy a dar es un consejo, te conozco desde hace unas semanas, creo que vas un poco rápido con Lucas.-
-Yo también pienso eso pero no sé...-
Berta miró su reloj. -Patri, me tengo que ir.- Berta se levantó y me dio dos besos y un abrazo. -Pues hasta mañana, y me sigues contando que te quedates a mitad.-
-Adiós Berta.- Berta abrió la puerta y cerró muy despacio intentando no dar un portazo.


Me tumbé y mirando al techo me puse a pensar en lo que me había dicho Berta, ¿Realmente voy rápido con Lucas? y si quiero a Ángel ¿Por qué no le digo lo que siento? Mi mente fue interrumpida por la puerta, Ángel entró y se quedó apoyado a la puerta.
-Hola.- Le dije poco animada e incómoda, y era lo más normal, casi nos besamos.
Ángel levanto la mano como diciendo "hola" cabizbajo y apoyado en la puerta parecía estar reflexionando.
-Ángel, mi móvil ¿Donde está?-
Ángel levantó la cabeza, me miró a los ojos y sonrió, después volvió a bajar la cabeza.
-¿De qué te ríes?- Le dije frunciendo el entre cejo.
Volvió a subir la cabeza. -¿Qué de que me rió? Pues... me rió de lo idiota que soy, de lo gilipollas y imbécil que soy, porque  en esa camilla esta la mujer de mis sueños, la madre de mis hijos.- Hizo una pausa, para mirarme a los ojos, yo estaba totalmente roja, Ángel me miró y esbozó una pequeña sonrisa, la cual no duró muchos segundos. -¿Y qué hago? Quedarme callado y parecer que soy el Ángel de siempre, el Ángel que va a todas las fiestas, el Ángel que siempre hace bromas, chistes, pero no, no soy ese Ángel, soy el Ángel que cada vez que su vecina de enfrente sale a la calle salgo yo, para tan solo poderme encontrar con ella en el ascensor, el que nota su cama vacía todas las madrugadas...- Se quedó callado y cabizbajo.
-Ángel, de verdad no hagas esto más difícil...-
-¡¿Quieres que no lo haga más difícil?! Vale entonces no te diré que te amo, que te amo con locura, que me enamoré de tu enorme y agradable personalidad, de tu físico, que con tan solo un guiño me matas, y de tu preciosa sonrisa de la cual no me olvido, no, no puedo olvidarme, me llegó aquí.- Ángel se dio unos golpecitos en el pecho, iba a seguir cuando yo le interrumpí.
-Ángel de verdad para.-
-¡No puedo Patricia! ¿Por qué me rechazas? Dame una simple razón.-
-¡¡Ángel, tengo novio!! Joder ¿Contento?-
Ángel me miró como diciendo "¿Cómo?"
-Sí, joder tengo novio.-
-Patricia... yo no lo sabía... lo siento...-
-No, Ángel ahora no sirve un "lo siento" si te digo que no es que no.- Sabía que tenía culpa pero si lo reconocía, pensaría que a lo mejor le gusto, y sí me gusta y mucho pero ya tengo novio, y también lo quiero.
-Patricia... ¿Quieres que me quedé para acompañarte?- Me dijo cabizbajo.


A mí se me ablandó el corazón, no podía verlo así, era muy buena y eso a veces me costaba muy caro... tanto que una vez me robaron la cartera porque le iba a dar a un pobre señor un euro para que pudiera comer algo...
-Vale... siéntate.- Di unos golpecitos en el sillón con unas de mis mejores sonrisas.
Levantó la cabeza extrañado, me miró, vio esa sonrisa, esa sonrisa que tanto le gustaba y que le volvía loco, sonrió y fue hacia el sillón, se sentó. -¿Por qué me tratas así de bien?- Se puso serio, incluso me puso hasta nervioso.
-Porque... pues eh... porque eres... un buen amigo.- Él me miró no creyéndose nada de lo que le decía. -¿Qué pasa?-
Este sonrió. -¿Que qué me pasa? Que no me creo nada absolutamente nada de lo que dices.- Hizo una pequeña pausa. -Que si que puede que tengas novio, pero no me creo que solo soy tu amigo, ¿Patricia júrame que no me quieres, que no me amas, que no me besarías ahora mismo de no estar con tu supuesto novio? Júramelo, Patricia.-
Me quedé totalmente bloqueada, miré a Ángel y pestañeé varias veces pensando en que esto sea una horrible pesadilla, estaba entre la espada y la pared. -Ángel... yo nunca juro nada...-
-Patricia no me vengas con excusas de mierdas, júramelo.-
-Ángel, no puedo hacer eso.- Le dije bajando mi mirada hacia las sábanas.
-Patricia... si deverdad quieres que te deje en paz, júramelo.- Ángel me miró serio, con esa mirada que tanto me encantaba.
Le miré. -Ángel... te ju... no puedo...- Bajé la cabeza. -No puedo ¿Y sabes por qué? pues porque me gustas, me gustas mucho ¿Vale?-
Ángel me miró pude ver su sonrisa, esa sonrisa tan maravillosa. -¿Y por qué me rechazas?-
-Ángel... ya te he dicho que tengo novio.- Seguí con la cabeza baja no podía ver su cara tenía demasiada vergüenza y estaba totalmente roja.
Ángel me cogió la cara. -Esto se queda aquí ¿Vale? Tú tienes novio y yo no voy a romper eso, aunque me duela, solo quiero verte feliz, porque si no lo eres yo tampoco, esto nunca ha pasado, tú ahora te duermes y hacemos que esta conversación solo sea un sueño, aunque sepa que te gusto, te entiendo ¿Vale?- Él hizo una sonrisa forzada.
-Ángel no.- Hice una pausa, él arrugó el entrecejo. -Esa sonrisa no.- Al oir eso sonrío. -Esa ya me gusta más, pues ahora me toca dormirme ¿No?-
-Sí, supongo que estarás cansada.-
-Sí, un poco, ¿Tú te vas a ir?- 
-¿Cómo? ¿Ha irme? Pero como te voy a dejar sola si eres mi niña pequeña.- 
Yo le sonreí. -Ángel vete a comer que ya es tarde.-
-Tú duermete, yo ya iré luego.-
Miré a Ángel por última, sonreí y cerré los ojos, cayendo en un profundo sueño.

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