domingo, 29 de enero de 2012

15- Extrañare tu sonrisa

Este contenido es ficción, no es real!!


No tengas miedo



NARRA ÁNGEL
Miré a Patricia estaba, tan guapa durmiendo, mis tripas rugieron, sabía que ya era la hora de bajar a la cafetería, cogí el ascensor, dentro habían 2 personas no tenían muy buena cara, y era lo que no me gustaba de los hospitales, gente preocupada, gente llorando, no me gustaban. 

El ascensor se abrió, miré a todos los lados buscando la cafetería, finalmente la encontré, entré cabizbajo y me senté enfrente de la barra, llamé a la camarera y pedí lo que iba a comer.



Estube un rato esperando, cuando me percaté de que había una chica morena, no le vi la cara, estube un rato mirandola y la chica se dió media vuelta. Me quedé de piedra, la chica era... mi ex novia, la que me acosa.
-Es... Estefania.- La miré con miedo. -¿Qué... qué haces aquí?- 
Ella se limitó a sonreir con una sonrisa que no me gustaba nada. -He venido a buscarte, ahora tú y yo nos vamos a mi casa y allí hablaremos, y después lo que surga, ¿Te queda claro? Porque si no te queda claro todo sabemos lo que le puede pasar a tu vecinita.- Se metió la mano en el bolsillo y sacó disimuladamente una navaja.
-¡¿Qué haces con eso loca?!- Elevé un poco la voz y todos me miraron.
-Shhhhh, tranquilo, esto puede quedarse en el bolsillo si tú te viene conmigo.-
-Haber... se supone ¿Qué cuando tiempo me quieres tener así? que cuando te dé la gana me vaya contigo.-
-Pues...- Miró al suelo y después me volvió a mirar. -Hasta que me aburra de ti.-
-¿No te das cuenta que estas loca?-
-Sí, loca por ti.- Ella se mordió el labio.
-Lo siento pero no me puedo ir, mi vecina esta enferma y no la voy a dejar sola.-
-Ángel te he dicho que no, que tú te vienes conmigo.-
-Tú no eres mi madre es más te vas a quedar aquí sola, yo voy con mi vecina, porque es la chica que me gusta, ¿Me escuchas? Me gusta ella, no tú, estas ¡Loca!-
-¿Seguro Ángel? ¿Seguro que quieres que tu vecina muera?-
-Anda vete por ahí.-


Salí de la cafetería sin ni siquiera comer subí por las escaleras para subir más rápido, abrí la puerta intentado no despertar a Patricia, de nada sirvió ya que estaba despierta, entré y me senté en el sofá.
-¿Por qué te has despertado?- Le pregunté.
-Pues no lo sé, pero no podía dormir.- Me respondió con su dulce sonrisa.
-Supongo que ya te querrás ir a tu casa ¿No?-
-Sí, los hospitales nunca me han gustado.-
-A mi tampoco, ver a tanta gente llorando, preocupada, me deprime un poco.-
-Aunque en casa tampoco me gusta mucho estar, me aburro mucho.-
-Pues eso es porque no sale conmigo, te aseguro que no te aburririas ni un segundo.- Le sonreí.
-Pues es verdad contigo nunca me aburro, pero prefiero salir con gente más madura.- Empezó a reise a carcajadas.
Hice como si estubiera triste. -Eso me ha dolido.- Hice como si fuera a llorar.
Patricia me abrazó. -Que era broma tonto.- Me dijo cerca de mi oido. 


NARRA PATRICIA
Estaba abrazada a él, a él chico que tanto me gustaba. Sonreía por estar cerca de él, por notar su respiración, por su latir del corazón, con tan solo eso me bastaba para morirme por no tenerlo cerca de mí todo el tiempo. Abrí los ojos, y vi por el pequeño cristal una chica, la cual se parecía bastante a la exnovia de Ángel, pero tenía una pinta... parecia una vagabunda, ella me miró directamente a los ojos, su fría mirada se clavó en la mía, desvió unos segudos para mirar a su chaqueta, yo miraba extrañada, y derrepente la vi con una navaja y con una mirada de loca.
Cambié completamente mi cara, al separarnos Ángel me miró extrañado.
-¿Te pasa algo, Patricia?.- Me preguntó tocandome la cara.
-Eh... Ángel... Tu exnovia... La acabo de ver... con una... navaja.
-No me jodas.- Ángel se giró pero no había nadie. -¡Está loca!-
-Ángel ¿Por qué tiene una navaja?-
-No lo sé, solo sé que me la encontré en la cafetería, y me dijo que fuera a su casa o te ocurriría, yo pasé de ella.-
-¡Ángel que esa chica esta loca!-
-Patricia, tranquila ¿Vale? Yo estoy aquí, no te va a pasar nada.-
-Ángel yo lo sigo sin ver claro... y que pasa si...-
Él me interrumpió. -Shhh, no te va a pasar nada te lo prometo.- Me lo dijó con tanta seguridad, que no lo llevé la contraria.
-Muchas gracias Ángel.-
-No me las des. Voy un momento al pasillo, para sacarme un café.-
-Vale, no tardes.- Le sonreí.
-Extrañaré tú sonrisa.- Me dijo mientras se dirigía hacia la puerta.
Ángel salió y yo me acosté, mis ojos se cerraban, la noche anterior no había dormido muy bien y sí, hacia un rato, me había dormido pero no demasiado tiempo.


Me desperté con una sonrisa sabía que él estaba sentado allí, me equivocaba, no estaba, se había ido, me prometió que se iba a quedar... 
Pasaron las horas y ya era bastante tarde, traeron la cena comí y me dormí.

lunes, 23 de enero de 2012

14- Juramelo

Este contenido es ficción, no es real!!


No tengas miedo



-Patricia, escúchame, yo no puedo darte la respuesta, a la pregunta me has hecho, si yo te doy la respuesta alo mejor algún día te arrepentirás, lo que sí te voy a dar es un consejo, te conozco desde hace unas semanas, creo que vas un poco rápido con Lucas.-
-Yo también pienso eso pero no sé...-
Berta miró su reloj. -Patri, me tengo que ir.- Berta se levantó y me dio dos besos y un abrazo. -Pues hasta mañana, y me sigues contando que te quedates a mitad.-
-Adiós Berta.- Berta abrió la puerta y cerró muy despacio intentando no dar un portazo.


Me tumbé y mirando al techo me puse a pensar en lo que me había dicho Berta, ¿Realmente voy rápido con Lucas? y si quiero a Ángel ¿Por qué no le digo lo que siento? Mi mente fue interrumpida por la puerta, Ángel entró y se quedó apoyado a la puerta.
-Hola.- Le dije poco animada e incómoda, y era lo más normal, casi nos besamos.
Ángel levanto la mano como diciendo "hola" cabizbajo y apoyado en la puerta parecía estar reflexionando.
-Ángel, mi móvil ¿Donde está?-
Ángel levantó la cabeza, me miró a los ojos y sonrió, después volvió a bajar la cabeza.
-¿De qué te ríes?- Le dije frunciendo el entre cejo.
Volvió a subir la cabeza. -¿Qué de que me rió? Pues... me rió de lo idiota que soy, de lo gilipollas y imbécil que soy, porque  en esa camilla esta la mujer de mis sueños, la madre de mis hijos.- Hizo una pausa, para mirarme a los ojos, yo estaba totalmente roja, Ángel me miró y esbozó una pequeña sonrisa, la cual no duró muchos segundos. -¿Y qué hago? Quedarme callado y parecer que soy el Ángel de siempre, el Ángel que va a todas las fiestas, el Ángel que siempre hace bromas, chistes, pero no, no soy ese Ángel, soy el Ángel que cada vez que su vecina de enfrente sale a la calle salgo yo, para tan solo poderme encontrar con ella en el ascensor, el que nota su cama vacía todas las madrugadas...- Se quedó callado y cabizbajo.
-Ángel, de verdad no hagas esto más difícil...-
-¡¿Quieres que no lo haga más difícil?! Vale entonces no te diré que te amo, que te amo con locura, que me enamoré de tu enorme y agradable personalidad, de tu físico, que con tan solo un guiño me matas, y de tu preciosa sonrisa de la cual no me olvido, no, no puedo olvidarme, me llegó aquí.- Ángel se dio unos golpecitos en el pecho, iba a seguir cuando yo le interrumpí.
-Ángel de verdad para.-
-¡No puedo Patricia! ¿Por qué me rechazas? Dame una simple razón.-
-¡¡Ángel, tengo novio!! Joder ¿Contento?-
Ángel me miró como diciendo "¿Cómo?"
-Sí, joder tengo novio.-
-Patricia... yo no lo sabía... lo siento...-
-No, Ángel ahora no sirve un "lo siento" si te digo que no es que no.- Sabía que tenía culpa pero si lo reconocía, pensaría que a lo mejor le gusto, y sí me gusta y mucho pero ya tengo novio, y también lo quiero.
-Patricia... ¿Quieres que me quedé para acompañarte?- Me dijo cabizbajo.


A mí se me ablandó el corazón, no podía verlo así, era muy buena y eso a veces me costaba muy caro... tanto que una vez me robaron la cartera porque le iba a dar a un pobre señor un euro para que pudiera comer algo...
-Vale... siéntate.- Di unos golpecitos en el sillón con unas de mis mejores sonrisas.
Levantó la cabeza extrañado, me miró, vio esa sonrisa, esa sonrisa que tanto le gustaba y que le volvía loco, sonrió y fue hacia el sillón, se sentó. -¿Por qué me tratas así de bien?- Se puso serio, incluso me puso hasta nervioso.
-Porque... pues eh... porque eres... un buen amigo.- Él me miró no creyéndose nada de lo que le decía. -¿Qué pasa?-
Este sonrió. -¿Que qué me pasa? Que no me creo nada absolutamente nada de lo que dices.- Hizo una pequeña pausa. -Que si que puede que tengas novio, pero no me creo que solo soy tu amigo, ¿Patricia júrame que no me quieres, que no me amas, que no me besarías ahora mismo de no estar con tu supuesto novio? Júramelo, Patricia.-
Me quedé totalmente bloqueada, miré a Ángel y pestañeé varias veces pensando en que esto sea una horrible pesadilla, estaba entre la espada y la pared. -Ángel... yo nunca juro nada...-
-Patricia no me vengas con excusas de mierdas, júramelo.-
-Ángel, no puedo hacer eso.- Le dije bajando mi mirada hacia las sábanas.
-Patricia... si deverdad quieres que te deje en paz, júramelo.- Ángel me miró serio, con esa mirada que tanto me encantaba.
Le miré. -Ángel... te ju... no puedo...- Bajé la cabeza. -No puedo ¿Y sabes por qué? pues porque me gustas, me gustas mucho ¿Vale?-
Ángel me miró pude ver su sonrisa, esa sonrisa tan maravillosa. -¿Y por qué me rechazas?-
-Ángel... ya te he dicho que tengo novio.- Seguí con la cabeza baja no podía ver su cara tenía demasiada vergüenza y estaba totalmente roja.
Ángel me cogió la cara. -Esto se queda aquí ¿Vale? Tú tienes novio y yo no voy a romper eso, aunque me duela, solo quiero verte feliz, porque si no lo eres yo tampoco, esto nunca ha pasado, tú ahora te duermes y hacemos que esta conversación solo sea un sueño, aunque sepa que te gusto, te entiendo ¿Vale?- Él hizo una sonrisa forzada.
-Ángel no.- Hice una pausa, él arrugó el entrecejo. -Esa sonrisa no.- Al oir eso sonrío. -Esa ya me gusta más, pues ahora me toca dormirme ¿No?-
-Sí, supongo que estarás cansada.-
-Sí, un poco, ¿Tú te vas a ir?- 
-¿Cómo? ¿Ha irme? Pero como te voy a dejar sola si eres mi niña pequeña.- 
Yo le sonreí. -Ángel vete a comer que ya es tarde.-
-Tú duermete, yo ya iré luego.-
Miré a Ángel por última, sonreí y cerré los ojos, cayendo en un profundo sueño.

martes, 17 de enero de 2012

13- A milímetros de su boca

Este contenido es ficción, no es real!!


No tengas miedo



-¡No me montó mis películas! Es verdad, a ti te gusta Ángel.-
-¡Pues no lista!-
-Y ¿Por qué?-
-Pues hay cosas que no te he contado, esta semana ha sido un poco lío.-
-¡Pues cuenta tía!-
-Vale, Bertita... antes de empezar ¿Me traes un vaso de agua?-
-Claro espera aquí, que fuera hay una maquina.- 
-Vale.- Berta se levantó y salió al pasillo.


A los 30 segundos oí que la puerta se abría, sonreí ya que sabía que era Berta pero me equivocaba, un médico entró con Ángel en la habitación.
-¿Señorita Conde?- Me preguntó.
-Sí.- Le respondí.
-Bueno pues ahora, a comer bien, y nada, no hace falta medicamentos.- Me dijo mirando su ficha.
-Ah... vale por cierto ¿Cuando me dan el alta?-
-Mañana a primera hora.-
-Muchas gracias doctor.- El médico salió de la habitación pero Ángel se quedó dentro.
-No sales de un para otra, primero el pie, después un desmayo, te voy a montar una tienda de campaña enfrente del hospital.- Soltó una carcajada.
-Anda no seas exagerado.-
-No lo soy.- Me dijo sonriente.
-¿Mañana me puedes venir a buscar?- Le pregunté.
-Claro.-
-Ángel...- Hice una pausa. - Que espero que la última frase que me dijiste en el ascensor sea mentira.-
-¿Qué quieres que sea mentira? ¿Qué te amo, qué hace 4 semanas y 3 días estoy enamorado? ¿Quieres que sea mentira?-
-Ángel... no me refería a eso, me refería a lo de que "esto se arregla con unas cuantas botellas de ron".- Le dije yo cabizbaja, por todo lo que me había dicho.
Ángel me cogió la cara. -Patricia, no es mentira, ¿Nunca has vivido un amor no correspondido? Para mí es la primera vez, y me siento... enfadado, enfadado con todo el mundo, pero cuando tú apareces mi amargura desaparece, y sabes hoy cuando estuve contigo en aquel ascensor, sentí que nunca volvería a estar enfadado, pero me equivocaba, ahora estoy enfadado conmigo mismo, por mi culpa arriesgué tu vida.- Yo me acerqué a Ángel, y este al ver lo que hacía, se acercó más a mí, estuvimos unos segundos a milímetros de nuestras bocas, cuando me dispuse a acercarme más a Ángel, el pomo de la puerta se escuchó en el silencio, un gesto rápido por parte mía y de Ángel consiguió separarnos en cuestión de segundos.


La puerta se abrió y detrás Berta.
-¿Se puede?- Preguntó ella.
-Sí, pero de nada vale que digas se puede después de abrir la puerta.- La regañé.
-¿Interrumpo algo?- Dijo mientras avanzaba.
-¡NO!- Dijimos Ángel y yo a unísono.
-Pues... eh... yo me voy, después nos vemos Patricia.- Dijo Ángel señalando la puerta.
-Sí, después no vemos...- Ángel me volvió a mirar y salió de la habitación.


Berta se sentó en el sillón, con una sonrisa malvada.
-¡Uy! Que me da que interrumpía algo.- Siguió sonriendo con esa sonrisa que no me gustaba nada.
-Sí, interrumpiste una conversación ¿Contenta?- Le dije yo enfadada. En mi cabeza solo se escuchaba, le ibas a besar, si no hubiera entrado Berta le hubieras besado. Patricia tienes novio ¿Lo recuerdas? Sí, ese chico alto, moreno, de voz grave, sí, aquel chico que se llamaba Lucas, ¡Pues es tú novio!
-No, a mí me da que no era una conversación.-
-¡Berta! No me mires así que solo estábamos hablando.-
-Eso dicen todas.- Dijo que un susurro.
-¿Qué?- Le pregunté aunque lo había escuchado.
-Nada, nada, que me cuentes lo que ha pasado en esta semana.-
-Vale, sobre todo no interrumpas con tus paranoias.-
-¡Venga empieza!- Me dijo desesperada.
-Vale, haber...- Hice una pausa y cuando iba a empezar Berta me interrumpe.
-¡Va Patri! Que me voy en 15 minutos.- Me interrumpió.
-¡Berta! Te he dicho que no me interrumpas.- Le regañé.
-Lo siento, empieza.-
-Bueno, pues el viernes pasado, llovió, yo salía del trabajo y empecé a correr para llegar a casa, vi en un callejón un pequeño portal y allí estuve durante 5 minutos, empecé a tener un poco de miedo por si venía alguien y me amenazaba y me robaban...-
-Normal, si es que eres una miedica.- Me interrumpió Berta.
-¡Berta! ¿Qué te he dicho?- Hice una pausa y seguí hablando sin esperar su respuesta.-Y justo cuando me iba a ir viene un chico corriendo y se puso debajo del mismo portal, pero no me vio, cuando miró a su lado me vio, yo le dije que no tenía nada y entonces se empezó a reír, y se presentó, se llama Lucas y tiene 24...-
-¡Anda! Si se llama igual que el colaborador de mi programa favorito.- Me interrumpió otra vez.
-Berta...-
-Lo sé, lo sé no te volveré a interrumpir.- Me dijo esperando que siguiera contando.
-No es eso, es que el chico del que hablas que es... que es el mismo.-
-Ya claro... que no Patri que no cuela.- Me dijo Berta riéndose. -Y bueno, si es verdad me lo presentarás ¿No?- Me preguntó con cierta ironía.
-Pues, sí lista te lo presentaré.-
-Sigue.- Me dijo señalando el reloj.
-Ah... sí. Pues se llama Lucas entonces me dijo que si quería ir a tomar algo le dije que sí, fuimos a un bar y allí empezamos a hablar, me contó que era actor, yo pensé que era uno de estos actores que no trabajan, no me imaginaba que fuera un actor famoso, estuvimos una hora y media y después me acompañó a casa porque era de noche, nos estábamos despidiendo, él se acercó a mi...- Hice una pausa para dramatizar, la mirada de Berta lo decía todo, tardé unos segundos en seguir.- Estábamos a centímetros a muy poco centímetros, pero yo me eché hacia atrás.- La cara de Berta cambió a un "eres tonta".
-Haber me dice que el Lucas, el colaborador de mí, MÍ programa favorito te intenta besar y tú lo rechazas, ¿Qué tienes en la cabeza?- Me dijo Berta intentándose creer lo que decía.
-Haber Berta yo siento decirte que NUNCA he visto tu programa favorito y aunque lo hubiera visto le hubiera rechazado. Imagínate, un que chico no conoces este te invita a tomar algo, ¿Tú que vas a pensar?, este tío solo quiere una noche loca y punto.-
-Viéndolo de ese modo, es verdad... ¡Pero tía sigue!-
-Ah... vale, haber por donde iba... a sí, bueno pues subía a casa me acosté a dormir. A la mañana siguiente... ¡ah! sí esa mañana encendí el móvil y Ángel me había llamado, entonces yo lo llamé y quedamos para desayunar...-
-¡Eh! A ti tu gusta Ángel.- Me interrumpió Berta.
-Berta, hoy estas pesadita.-
-Patri, ¿Te crees que soy tonta? ¿Crees que no te vi por el cristal a milímetros de la boca de Ángel?-
Me puse roja. -Eh... ¿Qué dices Berta? ah... lo que pasa es que alo mejor lo miraste de un ángulo y parecía que estábamos a milímetros pero no lo estábamos.-
-Patricia, por favor parece mentira que le estés mintiendo a una amiga.-
Bajé la cabeza.-Tienes razón Berta... vale, sí, me gusta Ángel me encanta Ángel, pero ahora estoy con Lucas el cual me ama, yo le quiero. Y no lo sé ¿Qué hago?-

viernes, 13 de enero de 2012

12- ¿Berta?

Este contenido es ficción, no es real!!!


No tengas miedo



-¡¡Patricia despierta!!- Me dio aire más fuerte, y derepente cuando parecía que todo estaba perdido la puerta del ascensor se abrió, una chica rubia alta de ojos marrones estaba al otro lado.
-Por favor ayúdeme.- Le rogó Ángel.
-¡Patricia! ¿Qué ha pasado?- Le gritó la chica mientras se agachaba para ayudar a Ángel.
-Es una historia un poco larga.- La chica me cogió los pies y Ángel las manos y me llevaron al coche de Ángel. 


Me subieron en el coche, Ángel conducía y la chica estaba detrás dándome aire.


Llegamos al hospital y me bajaron de coche como pudieron, Ángel me cogió en brazos mientras la chica iba a avisar a una enfermera, Ángel entró conmigo , ya tenian preparado la camilla y la habitación. Ángel corría detrás de aquella camilla, miles de pensamientos en su cabeza pero en mente solo se repetía una y otra vez "en esa camilla esta lo que más quiero en este mundo"
Me llevaron a la habitación, Ángel estaba fuera mirando a el médico observándome, estuvo  15 minutos observándome y después salió.
-¿Familiar?- Preguntó el médico a Ángel.
-No, un amigo.-
-Vale.- Miró la ficha. -Patricia a sufrido un desmayo, nada grave.-
-Vale, ¿En cuanto se va a despertar?- 
-Pues... una hora incluso menos, si todo sale bien claro.-
-Muchas gracias.- Ángel se quedó mirando al médico como se alejaba después fue hacia la chica.
-Muchas gracias por ayudarme... por cierto no te he dicho como me llamo, mi nombre es Ángel.-
-Yo Berta.-
-¿Berta?-
-¿Me conocías?-
-No, no, pero había escuchado hablar mucho de ti, eh... ¿Tú conocías a Patricia?-
-Sí.-
-¡Ah! es verdad que Patricia me dijo hace poco que estabas en la casa.-
-Pues me parece que no, porque con Patri hace una semana que no quedo.-
-Bueno... da igual, Berta si quieres te puedes ir... que por mi no hay problema en quedarme solo.-
-Tranquilo, yo estoy bien, me tendré que ir dentro de media hora.-
-Vale, tú vives en el segundo ¿No?-
-Sí, con mi compañero de piso.-
-Ah, pues no sabía que tenías un compañero de piso.-
-Sí, se llama Miguel aunque le llamamos Miki.-
-Estoy muy poco informado.-
-Pues tienes que conocer más gente del edificio son todos muy simpáticos.-
-Berta, discúlpame pero tengo que ver como esta Patricia.-
-No importa, ¡ah! Ángel, se te nota muchísimo.-
-¿El qué?-
-Esa sonrisa, esas miradas hacia Patricia.- Ángel sonrió. -¡A eso me refería!- Le dijo Berta.
-Adiós Berta.-
Ángel entró muy despacio en la habitación y se sentó en un sillón.
-Es que esta guapa hasta dormida.- Susurró.
Me estuvo observando un largo rato.
-Todo esto es culpa mía, si no te hubiera empujado al ascensor no estarías aquí... perdóname... Soy un idiota...- Ángel comenzó a llorar, se tapó la cara intentando que nadie lo viera llorar aunque era una absurdez, dado que nadie lo veía.
-¿Ángel?- Escuchó.
-Ángel ¿Qué hago aquí?- Volvió a escuchar, Ángel levantó la cabeza a allí me vio.
-Patricia.- Sonrió y fue hacia mi para abrazarme.
-Ángel ¿Qué hago aquí?-
-Haber ¿Recuerdas que estábamos sentados en el ascensor?- 
-Sí, recuerdo hasta que tú dijiste que lo tuyo se curaba con un par de botellas de ron o algo así.-
-Si, después me dijiste Ángel, me estoy... y ahí cerraste los ojos, me puse muy nervioso y derepente se abrió la puerta y Berta estaba al otro lado...-
-¿Berta?- Le interrumpí.
-Sí, Berta, pues me ayudó a subirte al coche y aquí estas.-
-Muchas gracias Ángel.-
-No, Patricia si yo no te hubiera empujado dentro del ascensor, si yo no hubiera apretado el botón mal, tú no estarías aquí.-
Le cogí la mano a Ángel. -No te culpes.-
-No, Patricia, sí me culpo y mucho.-
-Ángel, ya está y punto, no hay vuelta atrás.-
-Patricia... va a ser mejor que llame a un médico.-
-Sí.- Ángel salió, miré por el cristal y vi a Berta, ella me estaba mirando, así que le hice una seña con la mano para que entrase. 


Ella se levantó y entró en la habitación, nada más llegar me dio un gran abrazo de esos de amigas, solo nos conocíamos de unas semanas pero nos habíamos hecho súper amigas.
-¡Berta!-
-¡Amiga! la primera vez que te veo en una semana y te veo tirada en un ascensor y con... Ángel.- Me dio un pequeño golpe con el codo.
-Anda Berta móntate tus películas, siéntate mujer.-
-¡No me montó mis películas! Es verdad, a ti te gusta Ángel.-

lunes, 9 de enero de 2012

11- ¿Y si te digo que lo volvería a hacer?

Este contenido es ficción, no es real!!!


No tengas miedo




-Entonces esto ¿Me lo tengo que tomar como un sí?- Me dijo sonriente.
-¿Tú que crees?- Le volví a besar.
-Pues por una vez en la vida las revistas no se equivocan.- Nos reimos.
-Pues no.-
-Patri, me tengo que ir.-
-¿No te puedes quedar un rato más?-
-No, lo siento, mañana nos vemos guapa.- Los dos nos levantamos del sofá y Lucas me cogió la mano.
-Quizás es un poco pronto para decirte esto... pero si no te lo digo reviento.- Me miró a los ojos, serio y decidido a el paso que iba a dar. -Patricia, antes de conocerte mi vida era monótona, siempre estaba serio, estaba como enfadado con el mundo, pero cuando te conocí, una sonrisa de tonto se me dibujó en la cara, me sentía afortunado de haber conocido a una chica graciosa, lista, guapa y con muchísimas cualidades más. Por eso era tan lanzado, no quería perderte, aunque no te tenía, soñaba cada noche que estabas a mi lado, pero todo eso era mi imaginación. Espero no ser bruscó.- Se acercó a mi oido y me susurró. -Te quiero y espero que todo esto no sea un sueño.-
-Te aseguro que no esto no es un sueño.-
-Ahora sí que me voy.- Me besó y se fué.


Me sentía extraña y era normal acaba de empezar una nueva etapa de la que no era ni consiente, todo había pasado en cuestión de días y eso era demasiado rápido para mi, solía estar semanas y semanas sin atreverme a decir lo que siento hacia un chico.
Caminé con dificultad hasta la habitación y allí me puse el pijama, aquella noche hacia bastante frío así que me abrigué más de lo normal y me acosté a dormir.


Aquella mañana me despertó el horrible sonido del timbre, odiaba despertarme así, y tan temprano, me levanté y fuí hasta la puerta. Al llegar miré por la mirilla y abrí.
-¿Qué pasa Ángel?- Le pregunté media dormida.
-¿Te he despertado? Lo siento pero... ayer te ayudé yo y ahora me tienes que ayudar tú, por favor, ¿Puedo pasar?- Me dijo nervioso.
-Pasa.- Le dije frotandome los ojos.
Entramos y nos sentamos en el sofá.
-Haber dime ¿Qué te pasa?- Le miré, él estaba nervioso, movía el pie sin control.
-Tú sabes que tenía una novia ¿No?- Me dijo un poco más relajado.
-Sí.-
-Bueno pues... no sé como, ni cuando se obsecionó conmigo y no me deja de llamarme y de tocarme el timbre, me amezana, y ya no sé que hacer, ya yo no estoy enamorada de ella... -
-Denuncialá.-
-Creo que esa es la única solución, pero seguramente siga acosandomé.- Ángel me miró.
-Sabes que me tienes aquí para todo.- Le agarré la mano. Ángel me miró y esbozó una sonrisa, derrepente el momento "amigos" fué roto, Ángel me acercó demasiado a mí, yo actué con rápidez y me eché hacia atrás.
-¿Qué haces?- Le pregunté desconcerta por el momento que acababa de pasar.
-Patricia... yo creia que yo... te gustaba...- Me dijo cabizbajo.
-Ángel... creo que ya es hora de que te vayas.-
-Vale... esto... ya nos vemos.- Se levantó, me miró. -Adios.- Es lo último que oí antes de que cerrara la puerta.


Miré a todos lados, vi el reloj lo miré, eran las 8 de la mañana, y ya que tenía el pie vendado y no tenía nada que hacer, me fuí a dormir. Me acosté, notaba que poco a poco estaba más calentita y por lo tanto más agusto se estaba allí.
Pensaba y pensaba en aquella cama, Ángel el chico del que estaba enamorada me intentaba besar... ¿Qué debia hacer? Los dos chicos me gustaban... Lucas se había ganado mi corazón, pero Ángel me gustó desde el primer día. 


Fué exactamente hace 4 semanas y 3 días, estaba yo subiendo algunas cajas de la mudanza  por el ascensor, y él entraba, estaba agachada intentando cojer la caja, Ángel me miró, yo le ví por el espejo su sonrisa se me clavó en lo más hondo, sentí que mi corazón se aceleró, que sé me iba ha escapar por la boca, mi cara esbozó una sonrisa y le miré sonriente.
-Hola, mi nombre es Ángel.- Me dijo, yo me levanté.
-Hola, yo soy Patricia.- Le extendí la mano pero este vino hacia mi y me dió dos dulces besos. Le olí, olí ese perfume, noté esa sensación, esa sensación de cuando mi corazón latía sincesar, mis ojos brillaban, sonreía y me ponía muy nerviosa.
-Patricia, ¿Le ayudó?-
-Ah... sí, por favor.- 
Ángel agarró la caja, se abrió el ascensor.
-¿En este piso?- Me preguntó él.
-Sí.-
Ángel salió y yo detrás con otra caja que pesaba menos.
-Aquí Ángel.- Le señalé la puerta con dificultad.
-¿Enserio? Yo vivo enfrente, Patricia tengo un poco de prisa te doy mi número y quedamos.- Dejamos las cajas en el suelo y nos intercambiamos los números de teléfono.


Y esa fué la primera vez que vi a Ángel, la primera de muchas. Y seguramente que si no hubiera estado con Lucas, le hubiera besado.
Ya había pensado demasiado en todo, entré en un sueño profundo del que no me desvelé hasta las 10 de la mañana.


Me levanté y me cambié desidida a salir a dar un pequeño paseo, cogí el movil, aunque el movil no me serviría de mucho le quedaba muy poca bateria, la cartera y las llaves.
Salí de casa, fui hacia el ascensor pero vi que Ángel estaba dentro, me di media vuelta.
-¡Espera!- Gritó Ángel. -Entra, que no voy a comer a nadie.- Me dijo, yo me giré.
-No gracias, me viene bien bajar las escaleras.-
-No creo que te venga bien bajar las escaleras con el pie así de mal.-
Me di media vuelta. -Adios Ángel.- Fué lo último que le dije antes de bajar por las escaleras.
Bajé las escaleras con mucho cuidado de no apoyar la pierna mala. Cuando bajé una planta, entré en el ascensor ya que sabia que Ángel ya no estaba en el ascensor, pero me equivocaba. Estube esperando unos segundos y la puerta se abrió y allí estaba él, iba a seguir bajando las escaleras pero Ángel me cogió del brazo.
-Patricia, ven anda.- Me empujó dentro del ascensor y apretó el boton y me siguió agarrando.
-¡Ángel sueltame!- Le grité, se cerró la puerta del ascensor.
-¡Patricia escuchamé!- Ángel le dió al boton y nos quedamos en silencio.
-¡Ángel! esto no se mueve.- Le dije nerviosa.

-¿Qué dices? ¿Cómo no se va a mover esto? Que sí se mueve.-
-Que no Ángel ¿A qué boton le distes?- Me estaba poniendo muy nerviosa
-A este.- Ángel señaló el boton 0.
-Ángel... no tiene la lucesita encedida, ¡Ángel! que le distes al de parar.-
-Que no...-
-¿¡Y quien le dió!?-Le grité.
-Tranquila, le damos al boton, y va a seguir.-
-¿¡A qué estas esperando!?- Le volvi a gritar, Ángel le dió al boton pero el ascensor no se movia.
-Joder, joder... que no se mueve.-
-¿No enserio? Tío eres un genio.- Le dije alterada.
-Patricia no seas tonta, ¿Tienes tu movil?-
-Sí, lo tengo aquí.- Saqué el movil, estaba temblando y cada vez tenía más y más calor.
-A ver...- Empezó a marcar el número de teléfono que estaba en la placa y después se lo puso en la oreja, de fondo se escuchaba "pi pi pi, pi pi pi..." 
-Mierda no contestan, Haber pensemos... ¿Tu madre, alguien de tu familia?-
-Claro, cogen el tren y vienen a Madrid.- Miré el movil y se estaba apagando.
-Joder, se acaba de quedar sin bateria, ¿Haber si cargamos el móvil bonita?.-
-Habló el que no tiene el movil encima.-
-Tienes razón rubia.- 
-Ángel... me estoy mareando...-
-Haber... tranquila Patricia, sientate, sientate...- Ángel miró todos los botones y empezó a apretar todos.
-¡Ángel! para, no ves que lo vas a bloquear más.- Me quité la chaqueta y los zapatos, allí dentro hacia demasiado calor, Ángel se sentó a mi lado.
-Hace calor ¿Eh?- Me dijo sonriendo.
-Sí, me estoy muriendo de calor.-
-Puedes quitarte más cosas, por mi no hay problema.- Me dijo él tan pancho.
-¿Eh? Delante de ti, sí claro.-
-Pues como tú quieras, yo voy a quitarme la camisa.-
-¡No!-
-Já, porque usted lo diga, si tú tienes calor quitaté tambien la camisa.-
-¿Tú te estás riendo de mi? ¿Cómo cojones quieres que me quité la camisa delante de ti?-
-Por mi no hay problema.- Soltó una carcajada.
-¡No! Me muero de calor antes de que me veas sin camisa.-
-Vale.- Se quitó la camisa y los zapatos.
-¿Estás cómodo?-
-Muy cómodo, te puedes quitar la camisa estamos entre colegas.-
-Ángel, no soy uno de tus colegas brutos.- Le dije negando con la cabeza.
-Patricia, haz lo que te de la gana ya para que... vamos a morir.-
-¡No digas eso imbécil!-
-Es verdad, este sitio es muy pequeño, y el oxígeno se acabará pronto, así que ¿Qué más da quitarse la camisa? Sí vas a morir igualmente.-
-Ángel que no...-
-Patricia... ya que estamos aquí... y que no podremos salir hasta Dios sabe cuando. Queria pedirte perdón porque intenté besarte... y eso.
-No pasa nada, tuvistes un impulso y ya...-
-Patricia... ¿Y si te digo que lo volvería a hacer?-
-Te diría que estás loco.-
-Pues soy un loco.- Me dijo en un susurro.
-¿De verdad, Ángel? ¿De verdad lo volvería a hacer?-
-Sin dudarlo ni un segundo.-
-¿Y por qué?-
-Porque... estoy enamorado de ti...- Me dijo muy cerca de mi boca.
-Ángel...-
-Shhhh... no importa, sé lo que sientes, además esto se cura con unas cuantas botellas de ron.- 
-Ángel... me estoy...- No me dió tiempo de terminar la frase, los ojos se me cerraron automaticamente.
-¡¡¡Patricia!!!- Me agarró la cabeza y me dió unos bofetones, después me tomó el pulso y empezó a darme aire.