Este contenido es ficción, no es real!!
No tengas miedo
Me desperté a las siete, una mañana mala tendría que tener una tarde buena ¿no?
Empecé a buscar la ropa, despues me metí en el baño, y salí una hora después, justo a tiempo.
Salí de casa cogiendo las llaves y el móvil. Al salir, vi que Ángel salía a la misma vez.
-Hola.- Me dijo dandome dos besos.
-Hola.- Le regalé una sonrisa y bajamos.
Ángel tocó y me miró.
-No me has contestado.- Dijo de repente.
-Eh... a bueno que sí, cuando quieras.-
-Y... ¿Por qué no me has respondido?- Hizo una pausa, yo pensé en contestarle pero no me dejó, se me acercó, yo estaba apoyada en la pared hipnotizada por sus ojos. -¿Por qué te dije que si eres tú la que me da los besos no me importan?-
Y Berta no abría y yo lo veía cada vez más cerca y yo no me movía, y me estaba poníendo de los nervios.
-¿Te estoy poniendo nerviosa?- Dijo con un tono MUY sexy, cerca de mis labios.
Notaba su respiración y eso me ponía aún más nerviosa.
-Eh... no, no.- Logré decir.
-No, no, si se te ve inmutada.- Dijo con ironía.
-Por... supuesto...-
Y tras decir esto me calló con un beso, un simple roce de nuestros labios, pero suficiente para que estallarán las bombas de relojería que llevábamos dentro y que nada más besarnos explotaron, seguimos besandonos esta vez con más pansión.
Ángel se separó de mí bruscamente, yo abrí los ojos y le miré desconcertada.
-A ver tarada, estate quieta que así no te puedo quitar la pestaña.-
-Chicos ¿Vais a pasar?- Dijo Berta mirandonos desde la puerta.
-Espera que me ha entrado una pestaña en el ojo.-
-Bueno, dejo la puerta abierta.-
Berta entró yo miré a Ángel aliviada, este me sonrió y me dió un pequeño beso antes de ir dentro, yo le seguí y antes de que doblará la esquina para entrar en el salón, corrí, le agarré la mano y tiré un poco, este se dió la vuelta con una sonrisa y le besé. Al separarnos me sonrió y me acarició la mano levemente y siguió caminando. Tras unos segundos yo también empecé a caminar hacia el salón.
Vi a Miki enfrente de Berta así que a mí y a Ángel nos tocaba en los extremos.
-Que pinta Berta.- Disimuladamente miré a Ángel y este me correspondió con un sonrisa.
Comencé a comer, no comí mucho... beber... eso ya sí, y cuando terminé de comer me llegó un mensaje.
"¿No me digas que vas a dejar todo eso en el plato?" Miré a Ángel sonriendo.
"Te lo daría pero al ser tú tan pequeño, con tú comida y la mía, puede que explotes"
"JAJAJA que graciosa, y deja de mirarme!"
Le miré al leer el mensaje.
"Yo siempre soy graciosa. ¿Y ahora quien se está poniendo nervioso?"
"Pues no sé... ¿Berta quizás?"
"JAJAJA tú tambien estás muy gracioso... y para ya de escribir mensajes que al final me va a venir una factura..."
Tras enviarle el mensaje, que por cierto Berta y Miki nos miraban atónitos mientras ellos hablaban y nosotros asentiamos. Le envié un mensaje a Lucas diciendole que estaba en una cena.
A los 3 minutos me llamó, como lo tenía en silencio dije que iba a tomar el aire y salí al balcón.
-Lucas, te he dicho que estoy en una cena.-
-Un mensaje no me vale, queria oirte, te echo de menos.-Contestó
-Lo sé pero ahora no puedo hablar mucho.-
-Patricia por favor perdoname, joder que fue un beso.-
-Lucas... pero no es solo el beso joder... que eres famoso, que todas las tías estarán babeando por ti... que yo no sé si soy tan fuerte para aguantar eso...-
-Patricia yo...- Sé quedó unos segundos pensando. -¿Patricia?-
Cuando iba a contestarle unas manos rodearon mis cintura.
-¿Qu...qué?- Logré decir.
Miré a Ángel este me sonreía.
-Que me llames cuando llegues a casa.-
-Sí, sí. Adios...-
-Te quiero.-
-Y yo...- Le respondí tras decirlo colgué.
Ángel me dió la vuelta y quedamos a pocos centímetros.
-Te pongo nerviosa.- Afirmó.
-¡Noo!-
-Claro y el "qu... qué" te sale solo.- Dijo imitandome.
-Claro, me rodean unas manos feas y pienso que es el coco.-
-¡Mis manos no son feas!-
-Claro que no, manos feas.- Dije antes de ir al salón.
Los postres transcurrieron bien, a parte de las copillas de más que llevaba.
Y después del postre va Berta y pone chupitos para rematar!
Y claro yo que estaba bastante borracha me bebí 5 chupitos casi seguidos.
Me empecé a reir yo sola.
-¿Patri de qué te ries?-
-De un chiste... va un doctor a casa y toca y abre un niño...- Me quedé pensando varios segundos.- y... no me acuerdo.- Y me volví a reír sola.
-Patri, para ya de beber.- Me dijo Berta.
-¡¡NO!! Fiestaa!!- Me levanté cogiéndome por la mesa para así no caerme, llegué hasta el sofá, moví un poco las caderas y caí en el sofá. Todos me miraron, yo empecé a cerrar los ojos y cuando me quise dar cuenta ya había entrado en un profundo sueño.
Me encanta! NEXT
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