domingo, 6 de noviembre de 2011

39 Un camino de petalos de rosas y de velas

Este contenido es ficción, no es real!!!



B: hola Ángel!
A: hola...
P: quieres algo de beber?
B: no, no, gracias.
P: pero sientate Berta!
Berta se sentó al lado de Ángel y yo al lado de Berta.
P: y bueno Ángel a que hora vengo?
A: pues a las ocho.
B: perfecto, hoy ya puedo agotar la tarjeta de credito.
Nos reimos.
P: pues nos vamos.
Berta salió al pasillo para dejarnos un poco de intimidad, Ángel se levanto al igual que yo, le besé y le susurre que le queria.
A: adios Patri!
Yo le guiñe un ojo y me fuí con Berta. Salimos y ya en el ascensor empezamos a hablar.
P: y a donde vamos?
B: pues a dar una vuelta no sé...
P: bueno así me enseñas Madrid.
B: ay! si es que eres como una niña pequeña.
Yo le sonrei. El ascensor se abrió y Berta salio decidida hacia donde iba, yo la seguía, de vez en cuando me quedaba parada mirando a todos lados y Berta se tenia que dar media vuelta e ir a por mí. Entramos a una tienda y habia un chico que estaba muy bueno.
B: pss! Patri el chico de la izquierda hay que sacarle una foto y ponerlo en la sección de el chulazo del día.
Me dijo Berta al oído. Yo sonreí y miré al chico.
P: pues no esta nada mal pero yo prefiero a Ángel.
B: y yo a Dani!
Esa tarde fue estupenda, nos probamos ropa, haciamos las payasas, compramos... Ya eran casi las ocho así que Berta me acompaño a casa.
P: muchas gracias Berta.
B: gracias a ti, por todo los buenos ratos.
Nos dimos dos besos y se fue yo subí a casa. Abrí la puerta, me quedé petifricada, un camino de petalos de rosas y velas llevaban hasta la cocina, allí estaba Ángel.
P: a... Ángel...
A: te gusta?
P: me... encanta.
Ángel se levanta me pone la silla para que me siente, trae la comida y empezamos a cenar a la luz de las velas que estaban por todas las partes.
P: Ángel esto me encanta.
A: pues disfrutalo todo esto es por ti.
Ángel se levanta va al pasillo como si fuera a salir de la casa pero no, empieza a apagar algunas velas.
P: Ángel que haces?
A: pues no queremos ningún incidente con las velitas.
Me dijo sonriendo.
P: hay... Ángel que rarito eres.
Ángel se volvio a sentar y me empezó a mirar a los ojos.
A: Patricia te he dicho alguna vez que me pierdo en tu mirada, que eres hermosa por fuera y por dentro, que te quiero y quiero que seas mia para toda la vida?
P: pues no...
A: pues lo siento.
P: el que sientes?
A: el no decirte antes lo que siento realmente.
Yo le sonreí.
P: Ángel... con esa mirada no hace falta que me digas eso porque ya eso lo sé.
Seguimos hablando largo rato, hasta que terminamos de comer ¿y ahora que? pensaba yo. Ángel me coje la mano suavemente, yo me levanto y le acompaño a la habitación.
A: quieres?
Me dice señalando la cama, en la cama habia petalos de rosas de todos los colores.
P: como no voy a querer si es contigo.
Empujé a Ángel en la cama y me tumbé encima de él, empecé a besarle por el cuello, Ángel con una sonrisa de tonto me pregunta que si estaba segura, yo nada más oir aquello le respondí que sí, y seguí besandole en el cuello Ángel me cogió la cara y me besó, nos empezamos a besar, Ángel me quita la camisa con muchísimo cuidado, yo se la quitó a Ángel y así susesivamente hasta quedarnos completamente desnudos y bueno... lo que paso después es para mayores de 18.
Al terminar tenia el corazón acerlerado, cogí la mano de Ángel y la puse en mi pecho él notaba mi corazón acerlerado. Puse mi cabeza en su pecho, Ángel me empezó a acariciar el pelo y con esa dulzura de Ángel me dormí.
A la mañana siguiente me desperte y vi una nota a mi lado, ¨He salido a comprar el desayuno, te amo¨ al ver la sonreí como una tonta, me di media vuelta y empecé a pensar, al rato llego Ángel, corrí para buscar mi ropa me puse lo primero que pillé, Ángel al verme me cogio de la cintura y me besó.

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